Fútbol / Tercera Federación
El Almazán, convidado de piedra en el ascenso del Tordesillas (1-0)
Los adnamantinos dieron la talla ante el mejor equipo del Grupo VIII en un encuentro que se decidió con un gol al inicio de la segunda parte

El Almazán no le puso fácil el alirón al Atlético Tordesillas.
Atlético Tordesillas: Farolo, Herrador, Manja, Abraham, Sana (Saúl, 77’), Fer, Conejo (Pesca, 83’), Miguel Hernández (Emi, 77’), Dani Díez, Torres y Chatún (Ángel, 83’).
SD Almazán: Márquez, Losilla (Ebri, 46’), Yago, Cata (De Frutos, 68’), Víctor, Junyent, Dani, Hugui (Albrite, 68’), Villanueva, Hame (Samuel, 83’) y Óscar.
Gol: 1-0 (56’): Miguel Hernández.
Árbitro: Gámez Illera, Rubén. Tarjeta amarilla a Fer; De Frutos.
Campo: Partido correspondiente a la trigésimo primera jornada del Grupo 8 de Tercera Federación disputado en el Estadio Municipal Las Salinas.
Derrota por la mínima de la Sociedad Deportiva Almazán frente a un Atlético Tordesillas que le valió con el gol de Miguel Hernández para proclamarse campeón del Grupo 8 de Tercera Federación y lograr el ascenso directo a Segunda RFEF. Los visitantes pudieron dar la sorpresa en el último minuto, pero fue nada más que un invitado de piedra en el ascenso de su rival.
Después de la contundente victoria en casa frente al filial del Club Deportivo Numancia de Soria SAD (5-0) y con poco en juego, la Sociedad Deportiva Almazán visitaba en el Estadio Municipal Las Salinas como séptimo y sin apenas prácticamente opciones de alcanzar la última plaza que da acceso al play-off de ascenso. Una utopía donde debería ganarlo todo y que el resto perdiera todo y para ello el primer paso debía ser ganar este fin de semana. Sin embargo, no iba a ser nada sencillo superar al Atlético Tordesillas, más después de conocer el empate de Guijuelo. Una victoria les proclamaba campeonas y les daba el ascenso directo a Segunda Federación. Las Salinas estaba lleno, la respuesta de la afición fue mayúscula y la expectación incluso atrajo muchos medios de comunicación.
No iba a ser nada fácil sacar algo positivo de Las Salinas. No obstante, debido a las circunstancias, los locales salieron en el arranque del partido muy nerviosos, con muchas dudas y tirando por la vía rápido del juego directo y centros al área que buscaban a un Chatún que nunca llegaba. Pero la insistencia trajo frutos y poco a poco llegaron las primeras ocasiones. A la media hora de partido, Chatún disfrutó de dos ocasiones seguidas y más tarde también Jesús Torres dispuso de una doble ocasión con un remate de cabeza y un disparo que terminaron marchándose por la línea de fondo.
A falta de cinco minutos para el descanso, el conjunto visitante intentó aprovechar un contraataque con un dos contra uno, pero el defensa Conejo se mostró muy seguro y atento y cortó cualquier resquicio de peligro. Tras la pausa de hidratación apenas ocurrió mucho más y finalmente el descanso llegó.
Como suele ser habitual, en las segundas partes todo se abre y las ocasiones comienzan a llegar. Así ocurrió en Las Salinas con un conjunto local volcado en busca del gol que les proclamase campeones. Lo intentó Óscar con un tiro y Junyent con un disparo que se fue alto solo comenzar los segundos cuarenta y cinco minutos de juego. Márquez fue decisivo, cortando una internada de Torres más tarde. El Almazán lo intentaba también con una falta que lanzó Víctor y que Farolo no logró atajar, pero Óscar en la segunda jugada no estuvo acercado y envió el balón alto.
Tras ello, fue un monopolio local con las mejores ocasiones del partido. Primero con un disparo alto de Chatún y luego con un tiro cruzado de Miguel Hernández que engañó a la grada que cantaba el gol. Un minuto más tarde llegó la euforía con el tanto de Miguel Hernández. Un disparo muy centrado pero potente al que Márquez no pudo reaccionar.
Después del tanto, los locales no supieron si sentenciar o conservar la ventaja, pero siguieron acechando la portería rival. Lo intentaron con Miguel Hernández de nuevo, un cabezazo de Chatún al poste y todo tipo de llegadas de peligro, pero el segundo no llegaba.
Ya con el tiempo reglamentario cumplido, el Almazán puso el miedo en el cuerpo a los locales con un balón muerto en el área que formó un lío donde Villanueva y Óscar pudieron marcar el empate, pero por fortuna de los locales no terminó ocurriendo.