Hotel destino

Noctis Hotel y Restaurante La Cabaña: una 'burbuja' de lujo silencioso en Soria

De la alta gastronomía a dormir en semiesferas transparentes o tener una piscina a los pies de la cama, Carlos Muriel redefine ‘experiencia’ con un concepto para estar de lujo en todos los sentidos

Carlos Muriel posa ante las singulares suites-burbuja del Noctis Hotel, quizás sus alojamientos más llamativos pero no los únicos de un proyecto poliédrico y con personalidad.MARIO TEJEDOR

Publicado por
Soria

Creado:

Actualizado:

Sorprendente. Si algo define a Noctis Hotel y a su restaurante La Cabaña en Soria es sorprendente. Carlos Muriel venía del mundo de las altas finanzas y la logística y decidió crear un nuevo concepto de turismo de «lujo silencioso y accesible», donde cada visita deja una experiencia distinta. Se puede dormir en amplias y equipadas burbujas transparentes –‘Amanecer’ y ‘Anochecer’– para disfrutar del cielo más puro; se puede descansar en una suite totalmente integrada en el entorno y casi ‘invisible’ desde fuera pero que tras la puerta ofrece con una pequeña piscina climatizada entre los pies de la sensacional cama y el jardín; se puede gozar de una habitación exquisita y recuperarse de la actividad diaria en la bañera de la terraza, a cielo abierto, en un clima íntimo y de total discreción; y cualquiera de las opciones combina con una cena de alta gastronomía y una gama enológica de primer nivel. Todo en un mismo complejo concebido como «hotel destino» para el que merezca la pena viajar ex profeso.

Carlos posa en una de las cuidadas suites con piscina climatizada y jardín propio y alto grado de privacidad en el Noctis Hotel de Soria.MARIO TEJEDOR

A apenas cuatro kilómetros de la capital, por una carretera estrecha, se va desplegando la sierra de San Marcos con su agreste paisaje. Una valla discreta no hace presagiar lo que hay detrás y Carlos, propietario, fundador y CEO, comenta divertido cómo «al abrirse la doble puerta de hierro al estilo ‘Jurassic Park’ el cliente ve esto», un complejo donde apreciar cómo el auténtico lujo puede estar muy alejado de la ostentación.

Carlos relata cómo esta «bendita locura tiene su inicio allá por el año 2019, cuando adquiero la finca que estaba totalmente abandonada con la idea de hacer dos proyectos diferenciados: un espacio de bodas y de eventos, donde poder hacer algo distinto a lo habitual que es lo que denominamos Finca San Marcos; y en paralelo el poder llevar a cabo un ‘hotel experiencia’ donde poder ofrecer a las parejas, fundamentalmente, un espacio para reencontrarse, para desconectar con su día a día y poder repetir viviendo distintas experiencias. De ahí que tengamos distintas tipologías de habitaciones, todas englobadas en la naturaleza, respetándola absolutamente y con la filosofía de conectar y reconectar con uno mismo».

Antes se hablaba de que la clave para que un negocio triunfase en la hostelería era ‘ubicación, ubicación y ubicación’, pero en Noctis se decidió algo sorprendente: crearla. «Era un firme convencido de que podríamos lograr convertir el hotel en un ‘hotel destino’. Hemos logrado crear 35 puestos de trabajo en un entorno que era impensable y albergar un turismo absolutamente de calidad. Vienen de todos los países del mundo, dentro de que nuestro principal cliente es el español».

Parte del equipo de restauración y alojamiento de Noctis posa en el lago de entrada al complejo, otro de sus rincones con encanto.MARIO TEJEDOR

«Lo que más me preocupaba en los inicios», prosigue Carlos, «era el lograr que el cliente percibiera la calidad con el cariño que estábamos desarrollando y construyendo el complejo. La gran mayoría de reseñas y experiencias de nuestros clientes es muy positiva e, incluso, por encima de sus expectativas. Date cuenta que cuando vienes a un a un alojamiento de esta tipología, donde haces un esfuerzo económico, traes unas expectativas muy altas y mi mayor preocupación era estar por encima». La valoraciones en internet evidencian que se ha ido incluso más allá, pero toca comprobarlo.

La directora General de Noctis Hotel y La Cabaña, Andrea Juan, ejerce de anfitriona para enseñar las diversas experiencias. En el plano de eventos destaca un paraje trufado de detalles, desde algún flamante coche antiguo a esculturas, la ermita de San Marcos, una villa para 12 personas, el pinar para actos al aire libre o la estructura central tan polivalente como para albergar la boda ideal o una presentación de Lamborghini.

Por otro lado está el hotel propiamente dicho donde las pasarelas y caminos entre los árboles dejan ver humildad natural que muta en lujo minimalista –en lo decorativo, que no falta un detalle de confort– con amplitudes y equipamientos de primer nivel.

Una de las claves para que la experiencia sea integral está en el restaurante La Cabaña, que acaba de abrirse al público en general. Hasta ahora era sólo para clientes, pero coqueteando con las cinco estrellas tras centenares de reseñas se ha decidido acercarlo a más gente, eso sí, «previa reserva».

«Nos desvivimos en que sea experiencia», apunta Carlos. «Por parte de todo el equipo, hemos cuidado una oferta gastronómica también diferencial que combinamos con el vino, haciendo una propuesta de valor que el cliente está cogiendo con muchísima aceptación».

La mera lectura de la carta hace la boca agua y a simple vista se ve la apuesta por la alta cocina y la elaboración sorprendente, pero con ingredientes de la tierra: cordero lechal a baja temperatura, fondo de sus huesos tostados, brotes verdes y cracker de boletus y trufa; raviolis fritos rellenos de boletus y gamba roja, bísquet de marisco, katshuobushi y polvo de gamba; berenjena en dos cocciones, bechamel de coco, reducción de verduras tatemadas y trufa de Soria; tarta de queso de Oncala, crumble de avellanas y helado de pistacho... Platos que se salen de lo común pero con algún ingrediente que los arraiga a Soria.

«Buscamos muchísimo la gastronomía de proximidad. Y no solo la gastronomía, sino todo lo que alberga el hotel y donde nos emplazamos. Buscamos el promocionar Soria, por supuesto. Cuando no tenemos disponibilidad o llega un cliente que busca otra cosa, siempre recomendamos a nuestra competencia. Tenemos esa visión abierta». Aún así no hay nada equiparable. «Buscamos ese lujo silencioso. Diferenciarnos en el servicio, con un equipo donde todos nos apoyamos para que el cliente sea el mayor beneficiado de la experiencia. Al final es a lo que nos debemos, que se sienta cuidado, que se sienta protagonista, pero de una forma discreta».

El proyecto Noctis germinado en Soria ha resultado tan atractivo que está abriendo camino. «Nos encontramos en Logroño también» con una finca adquirida en este mismo 2026. «En Madrid también tenemos un proyecto ambicioso en fase de ejecución de obras. En Guadalajara hemos adquirido recientemente otro proyecto para expandir Noctis y estamos concretando, casi cerrando, expandirnos a Costa Brava». Además de esta marca ya se piensa en sumar Noc, «hoteles en el centro de las ciudades, automatizados, pero también con una experiencia diferencial de diseño».

Cargando contenidos...

Con una apuesta por el lujo sereno en un enclave donde había que cultivarlo desde la semilla «solo había dos opciones. Una, el fracasar. Otra, tener éxito. No hay término medio, o funciona o no funciona. Ahora mismo el sueño y el objetivo es consolidar una marca de experiencia natural a nivel nacional partiendo de Soria. Al final en todo el grupo estamos en torno a 60 personas ahora mismo y lo que buscamos es crear valor y una oferta diferencial absolutamente». Único. Lujoso. Reparador. Suculento. Acogedor. Pionero. Un paraíso poliédrico que abre camino.