La colza se reduce esta campaña por una siembra con falta de agua
El sector teme un descenso de superficie de entre un 30 y un 40%, pero cree que es una situación circunstancial por la climatología de septiembre

Campo de colza en Soria.
La colza llevaba años expandiéndose en Castilla y León, alentada por unos rendimientos óptimos en secano que iban acompañados de unos precios óptimos, pero esta campaña la superficie se ha reducido por la falta de agua generalizada durante la época de siembra, entre septiembre y octubre. De hecho, buena parte de las parcelas han tenido que ser levantadas por no nascencia, y se prepararán para el girasol, en mayo, de modo que el sector espera un incremento del terreno de esta oleaginosa que además es el tercer cultivo más importante de la Comunidad.
Agroseguro ha contabilizado 3.690 hectáreas siniestradas por no nascencia de la colza en Castilla y León de las 20.211,16 hectáreas aseguradas este año, es decir el 18%, y la que sí que ha enraizado «se encuentra muy pequeña ahora ya entrado el invierno, de modo que dependerá de la primavera para obtener un cultivo en condiciones». Lo explica Lorenzo Rivera, coordinador de COAG Castilla y León, quien se atreve a estimar que la superficie de colza en la Comunidad se verá reducida en un 30 e incluso un 40%, con respecto a los años anteriores.
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Y es que esta oleaginosa debe sembrarse en septiembre, para que a lo largo de ese mes y los primeros días de octubre se desarrolle. «Son días fundamentales ya que todavía hay luz natural», sostiene Rivera.
Sin embargo, en esta campaña los agricultores fueron retrasando la siembra porque el campo estaba excesivamente seco, tras un verano sin precipitaciones generalizadas que no llegaron hasta finales del mes de octubre, de modo que se pasó la fecha idónea para la colza en Castilla y León. De hecho, a modo de comparativa con el año anterior, había 33.837 hectáreas aseguradas, y se dio parte por 3.244 hectáreas, lo que supone un 9,5%. Y en primavera se protegieron otras 10.065 hectáreas, de modo que en toda la campaña hubo 43.902 hectáreas aseguradas de colza.
«Los que sembraron allá por el 25 de octubre sí que han conseguido que se desarrollen las plantas, pero enseguida les pilló el frío y las heladas, con lo que ahora están paralizadas», explica el coordinador regional de COAG.
Por ello, y a falta de los datos definitivos cuando se realice la PAC, teme que para esta temporada 2025-2026 va a haber menos superficie de colza que en los últimos años, que rondaba las 50.000 hectáreas: «A ver si con un poco de suerte llegamos a las 30.000 hectáreas y además en unas condiciones a estas alturas bastante poco desarrolladas para pasar el invierno bien enraizadas». Por su experiencia, «todo dependerá de la primavera para tener un cultivo decente». Es más, constata que «si en Zamora se registran unas 10.000 hectáreas, este año seguramente no llegaremos a las 5.000».
Recuerda Rivera que en las últimas campañas la colza se había convertido en una de las alternativas al cereal junto con el girasol, e incluso era más segura, por los precios, pero este año, entre lo que no se ha llegado a sembrar y lo que se ha tenido que levantar por no nascencia, todo apunta a que esa superficie se dedicará al girasol.
No obstante, esta merma de hectáreas en la colza no preocupa demasiado al sector. Juan Francisco Barcones, gerente de Asaja Soria, lo considera una situación puntual por la sequía que había en plena campaña de siembra, no como el cereal, con una crisis de viabilidad estructural.
«Es totalmente circunstancial por la climatología del momento, de modo que no había garantía de que naciera en condiciones adecuadas, ya que es un cultivo delicado, y quizas también ha podido influir que esta oleaginosa tiene un gasto en fertilizantes que no lo tiene el girasol y que siguen disparados», añade Barcones.
José María Sanz Lacuesta, de UPASoria, también coincide en que ha influido la falta de humedad en el campo, provocando que la colza que se llegó a sembrar se haya tenido que levantar porque se terminó de secar la planta. «Se ha dado parte al seguro y ahora esas parcelas se podrán dedicar al girasol».
En la campaña pasada, 2024-2025, se sembraron en Castilla y León 49.851 hectáreas, una cifra ligeramente inferior al año anterior, cuando se registraron 51.326 hectáreas, según los datos publicados por la Consejería de Agricultura y Ganadería.
Las organizaciones agrarias de la Comunidad defienden que la colza es un cultivo muy interesante porque tiene unos rendimientos muy atractivos en secano, de entre 2.500 y 3.000 kilos por hectárea de media, y de entre 4.500 y 5.000 kilos por hectárea en regadío. Sin olvidar su precio, que el año pasado rondó los 500 euros por tonelada, por encima de los del cereal, lo que le hace más atractivo que a los herbáceos.
Lo cierto es que en poco más de 20 años este cultivo industrial ha conseguido asentarse, teniendo en cuenta que en 2005 apenas se sembraron 344 hectáreas a las casi 50.000 del año pasado, con Zamora y Valladolid liderando la superficie, con 9.529 y 10.905 hectáreas respectivamente, y en último lugar estarían Soria, Segovia y Ávila, con 3.670, 2.394 y 2.605 hectáreas. Burgos, León, Palencia y Salamanca, entre la franja de las 6.529 y las 4.100 hectáreas.