Florette supera esta campaña en Soria el reto de las elevadas temperaturas
La compañía hortícola da por concluida una temporada positiva en sus dos zonas de producción de la provincia, Olmillos e Hinojosa, a pesar de las continuas olas de calor para la actividad agrícola
Florette produce en Soria buena parte de su producción veraniega.
Florette da por concluida una campaña de recolección en Soria «positiva» a pesar de las elevadas temperaturas que «han supuesto un reto significativo» para la actividad agrícola. Ha sido además el segundo verano en el que Florette opera con dos campos productores de regadío en la provincia, ubicados en Olmillos e Hinojosa del Campo, demostrando el compromiso de expandir producción local en territorio soriano en el que aterrizó hace más de 20 años.
La diversificación de variedades y zonas de cultivo ha sido clave para el éxito de la campaña. Así, esta temporada han plantado en Soria distintos tipos de lechuga adulta (Iceberg, Romana, Batavia), escarolas (Rizada y Lisa), brassicas como brócoli y coliflor, y espinacas. «Esta estrategia nos ha permitido adaptarnos mejor a las condiciones climatológicas cambiantes y mantener la continuidad de la actividad durante los meses más calurosos, que es uno de los retos de la agricultura junto con la disponibilidad de mano de obra», sostienen fuentes de la compañía hortícola.
Y es que en los meses centrales del verano, en los que Florette se encuentra en su pico de máxima producción, necesita más de 130 personas al día para sacar la cosecha de sus alrededor de 200 hectáreas de Olmillos y de las que tiene arrendadas en el nuevo regadío de Hinojosa del Campo.
Algo que se convierte en un problema en una provincia tan despoblada como Soria. La realidad es que la falta de mano de obra agrícola es una evidencia en toda España cada año y en Soria aún más acentuada, un factor muy limitante en el crecimiento y expansión de las empresas. De hecho, este tipo de compañías de temporada se ven obligadas a trasladar a trabajadores de otros territorios para atender la producción de verano.
Florette cultiva de forma directa cerca de 2.000 hectáreas con más de 500 agricultores locales en diferentes regiones de España, garantizando así el suministro de materias primas a lo largo del año. En total, produce más de 60 variedades de lechuga y primeros brotes.
Florette considera que la diversificación entre Olmillos, que era la zona tradicional de los últimos años en Soria, e Hinojosa es muy interesante para asegurar una mayor estabilidad y continuidad semanal de las recolecciones minimizando los impactos de las lluvias pedriscos u olas de calor que protagonizan los últimos veranos. Sin olvidar el punto de vista agronómico, ya que es todo un acierto poder cultivar en terrenos donde no se han realizado previamente cultivos hortícolas como ensaladas y verduras, lo que asegura que el terreno está más fértil y su estructura está intacta sin erosiones por prácticas agrícolas previas.
La apuesta por Hinojosa del Campo ha permitido además aumentar la superficie total en la zona en cerca de un 25% y volver a introducir el cultivo de espinaca, acelga y brásicas.
Así con todo la zona de Soria, donde lleva desde 2004 cuando aterrizó por primera vez en el regadío de Almazán para complementar la actividad que realizaba en Álava, supone para Florette cerca del 10% del total de la producción propia y la tipología de cultivos que realiza apenas se puede recolectar en el periodo estival, ya que es un periodo corto y con alto riesgo climatológico. Por ello, cuentan con otras zonas de cultivo simultáneo como Albacete y Navarra, de manera que diversifiquen lo mejor posible los cultivos y así asegura abastecimiento todo el año.
Ahora que la campaña 2026 ha culminado, toca definir la estrategia para la próxima temporada de verano 2027 antes de finalizar este año. Florette considera que su experiencia en Soria refuerza la importancia de disponer de un modelo productivo flexible, diversificado y resiliente, capaz de responder ante fenómenos meteorológicos cada vez más exigentes. «Al mismo tiempo, consolida el compromiso de Florette con la agricultura local y el desarrollo del sector agrícola soriano, demostrando que innovación, sostenibilidad y rentabilidad son compatibles», sostienen desde la compañía hortícola.