El 'top cinco' de los cultivos de regadío en Soria
Son las alternativas a los herbáceos y al girasol, tan presentes en la provincia por ser tierra de secano

Lechugas de Florette en el canal de Olmillos.
Soria cuenta con poco más de 10.000 hectáreas de regadío, distribuidas por el Canal de Almazán, Buitrago, Olmillos e Ines y Eza, además de Hinojosa del Campo, 500 hectáreas que se estrenaron el año pasado tras una modernización que asumió la Junta y en la que invirtió 10,5 millones de euros. Aunque es la provincia con menos superficie regable, los agricultores aprovechan una tecnología puntera para ponerla a disposición de cultivos alternativos a los cereales de invierno o el girasol, los habituales en tierras de secano.
Más aún de cara a la próxima campaña, en la que se espera la máxima dotación de agua para el regadío, 6.000 metros cúbicos por hectárea, igual que el año pasado, gracias a la abundante precipitación registrada este invierno con un acumulado desde el 1 de diciembre de 175 litros por metro cuadrado, más del doble de la media de los últimos 30 años.
Aquí te contamos el ‘top cinco’:
1.- Lechuga: Con casi 100 hectáreas Soria lidera la superficie de lechugas en Castilla y León, distribuidas principalmente en el regadío de Olmillos y en Hinojosa del Campo, donde cultiva la empresa navarra Florette. De hecho, en Soria consigue el 25% de su producción estival y gracias a empezar en Hinojosa ha vuelto a introducir en la provincia el cultivo de espinaca, acelga y brásicas. Una superficie que en la última campaña ha tenido unos resultados de 2.760 toneladas de lechugas, según los datos de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta.
2.- Cebolla: Son 125 hectáreas de este cultivo que cada año va ganando terreno en la provincia, principalmente en el regadío del Canal de Almazán, con 5.000 toneladas de producción. No obstante, tiene mucho recorrido todavía, como de hecho, ya está teniendo en Ávila y Burgos, con más de 250 hectáreas, o Zamora, con 420 hectáreas, e incluso Valladolid, líder en la Comunidad con más de 1.000 hectáreas.
3.- Patata: En Soria se cultivan 270 hectáreas de patata con unos resultados de 10.800 toneladas, apenas un 1,4% de toda la tardía que se siembra en la Comunidad, 19.498 hectáreas. De hecho, es la última de las nueve provincias en cuanto a superficie. No obstante, es un producto muy consumido en cualquier hogar y que varias empresas de la provincia han sabido aprovechar su potencial para su venta como snack, de modo que se espera su desarrollo en los nuevos regadíos.
4.- Manzana: La llegada de la empresa hortofrutícola leridana Nufri a La Rasa hace ya más de una década ha permitido el despegue de la manzana en Soria con más de 850 hectáreas, la mitad de toda la superficie de Castilla y León, 1.624 hectáreas, que producen 34.322 toneladas, a su vez el 77% de los resultados regionales.
5.- Viñedo: La zona vitivinícola de Soria lleva unos años en crecimiento gracias al impulso de la Denominación de Origen Ribera del Duero, que en la provincia se extiende por 1.250 hectáreas, donde el regadío en estas fincas se hace imprescindible. Y además hay otras 300 hectáreas fuera del Consejo Regulador, de modo que en total en Soria hay más de 1.500 hectáreas, lo que supone un incremento de la superficie en veinte años de un 15%. No obstante, son cifras muy lejos de las provincias que lideran el cultivo del viñedo, Burgos y Valladolid, con 20.000 y 30.000 hectáreas, respectivamente.
Y es que con un regadío que apenas se extiende por 10.000 hectáreas no hay cabida para apostar por muchos más cultivos alternativos a los herbáceos y al girasol, como las verduras o las hortalizas porque pese a que en principio tienen más rendimientos, el sector no termina de dar el paso. Tampoco han ayudado este año los bajos precios de la remolacha o la patata, más habituales en otras provincias de Castilla y León, como Burgos, León, Salamanca o Valladolid.
No obstante, no hay que olvidar que en estos momentos el Gobierno central está llevando a cabo la reforma de Ines y Eza, con un presupuesto que supera los 16 millones, más otros 5,2 millones que aportará la Junta para modernizar el riego. Sin olvidar algunos proyectos de menor envergadura, impulsados por empresas particulares. Sigue pendiente Buitrago, que lleva esperando su turno desde hace más de veinte años.