Heraldo-Diario de Soria

Creado:

Actualizado:

NO PASÓ desapercibida la edición del pasado miércoles de DIARIO DE SORIA / EL MUNDO. La ocasión, qué duda cabe, lo merecía. Todas y cada una de sus páginas iban encabezadas con opiniones alusivas a lo que en esa jornada se conmemoraba que no era otra cosa que el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer.

No quiero dejar pasar la oportunidad de unir mi voz a las muchas, muchísimas que se alzaron para dar aliento a quienes lo padecen y tratar de concienciar a toda la sociedad de que la lucha contra esta enfermedad a la que, sin duda, vamos a vencer, es una lucha de todos, no solo de los afectados, sus familiares y los profesionales. En mi infancia y adolescencia el cáncer era una enfermedad a la que mirábamos casi con pánico. Lo único que sabíamos es que era prácticamente mortal de necesidad. Eso, afortunadamente, ya no es así.

Por aquel entonces, las huchas de la AECC y los pequeños papelillos sujetos por un alfiler (las pegatinas llegarían más tarde) que nos ponían en un lugar visible de nuestro cuerpo eran prácticamente las únicas, junto a las de Cruz Roja, que veíamos en la calle; los lazos de colores en defensa y reivindicación de causas diversas llegarían bastantes años después. Aquellas huchas que recorrían las calles de pueblos y ciudades se llenaban, se siguen llenando hoy y han dado sus frutos. La lucha continúa pero, a juicio de los expertos, estamos ganándola hasta el punto de que dicen, más pronto que tarde se convertirá en enfermedad crónica pero no mortal. En gran medida esto ya es así. La lucha contra el cáncer son en realidad varias luchas.

La individual que cada afectado se ve obligado a librar, y ganar, día a día y que debe afrontar desde la fortaleza que da la convicción de que es posible la victoria. Y está la lucha de sus seres más próximos. Y la de los profesionales y voluntarios que ponen su conocimiento, su esfuerzo, su estudio, su trabajo… al servicio de tan noble causa. Y, en fin, la lucha de toda la sociedad, porque no es de este o aquel que la padece; es tuya y mía, es nuestra, es de todos.

tracking