Sobre elecciones municipales
LEÍ CON ganas lo que dijo el nuevo secretario general del PP de Soria, Jesús Peregrina, sobre la visita del líder regional del PSOE a Ólvega. No se si la misma fue adecuada o no, pero, cuando menos, debo decir que entra dentro de lo razonable, ¿no? Cada uno es libre de ir donde quiera, incluso por motivos electorales. Así es la política. Por cierto, no hacía falta que Peregrina aprovechase sus declaraciones para hacer campaña a favor del actual alcalde de Ólvega. No por nada sino porque no se va a presentar a las elecciones, y él debería saberlo. Sólo tiene que leer lo que publicaba este medio el día 3 de marzo de 2014, lunes. Gerardo Martínez declaraba entonces que ya es hora de dar paso a aires nuevos en el ayuntamiento tras 20 años en el cargo.
¿Que ya lo ha dicho varias veces, coincidiendo con otras convocatorias electorales, y siempre lo ha incumplido? ¡Por Dios!, olvídenlo, pelillos a la mar. Lo que importa es hoy y ahora. Esta es la buena, confiemos. Además, si se incumplió fue siempre por el bien de los vecinos, encima no se quejen, nunca por interés personal. Nadie mejor que Peregrina, dirigente del PP justiciero y renovador contra los carcas que dominaron el partido durante años, para oponerse a que vuelva a ocurrir algo así. Esto podría ser considerado como falta de renovación, digo yo. A no ser que, cuando hablan de renovar, se refieran a la renovación de ellos mismos en sus propios cargos. Entonces me callo.
Tampoco sería un buen ejemplo del tipo de respuesta que el PP debería dar a los nuevos escenarios que se abren en la política a nivel nacional, con desafíos nunca vistos que exigen políticas y personas nuevas, y no estar en dos sitios a la vez. Muchos ya han tomado nota. ¡Ah! Cuando piense en lo que hoy es Olvega, no se olvide de Emiliano Revilla. Vaya y pregunte a la gente, ya le dirán. Por cierto, aunque este sea otro tema, también creo que Revilla no se debería presentar de nuevo a las elecciones. Hay muchas razones. Entre otras, que se merece salir por la puerta grande, esa que hoy tiene delante, muy grande, y no correr riesgos ni en las elecciones ni, hipotéticamente, en la siguiente legislatura dada la convulsión política actual. Le adularán para que siga, claro, es un seguro electoral.