Fútbol base
NO PARECE ninguna barbaridad lo que piden los responsables del fútbol base soriano para poder contar con un nuevo campo en el que puedan entrenar y jugar más de seiscientos chavales. Solicitan a la Junta de Castilla y León que se haga cargo de una tercera parte del presupuesto que conlleva su construcción, que supera los cuatrocientos mil euros.
El Ayuntamiento de Soria, por su lado, ha comprometido ya el terreno para hacer la instalación, junto al campo de fútbol de Los Pajaritos, además de asumir un 33% de la inversión a realizar. La otra tercera parte correría a cargo de la Federación de fútbol de Castilla y León, que también ha dado su visto bueno al asunto. Este reparto de responsabilidades financieras para conseguir una nueva instalación, dirigida muy especialmente al deporte base, parece responder a un criterio de sentido común.
Un criterio que debería poder ser asumido por todos sin entrar en guerras políticas que no conducen a ningún sitio, y menos cuando los perjudicados resultan ser los deportistas más jóvenes. Que la Junta defienda su postura de no aportar esa tercera parte del presupuesto que le correspondería, según un reparto lógico, aludiendo a que esta es una competencia municipal es una solemne estupidez.
Podemos buscar multitud de proyectos en otros lugares, incluso de Soria, en los que el gobierno regional ha puesto su grano de arena, a veces un enorme grano de arena, para dotarlos de unas buenas infraestructuras deportivas. Y al revés también, muchos casos en los que los Ayuntamientos asumen competencias que no son suyas para ofrecer determinados servicios a sus vecinos. No tiene ningún sentido que se juegue con este tema, insisto, hablamos de deporte base, y que se quiera hacer política barata con ello.
Además, al fin y al cabo, la propuesta no sale ni siquiera de una institución: el proyecto surge de clubes de deporte base como Calasanz y San José, los cuales plantean un proyecto excelente que no ofrece una especial dificultad financiera si cada uno asume una parte, y piden que las instituciones se sumen. Tan sencillo como eso. No lo compliquen.