Se vende pueblo
NI UNA, ni dos, ni tres ni cuatro…Que en esta provincia nuestra y en esta nuestra Comunidad las casas se venden como en los saldos, en lotes. Pueblos enteros, eso es lo que está a la venta en varias provincias (incluida la nuestra) de Castilla y León. Con su iglesia, su escuela y su ayuntamiento.
Todos ellos, junto a las demás edificaciones de estas localidades, desvencijados, arruinados, cubiertos por la herrumbre del olvido. Cuidadosa y silenciosamente abandonados, pueblos llenos de recuerdos ya enterrados porque nadie queda que cobijarlos pueda en su mente. Pueblos que buscan una segunda oportunidad, tratando de incorporarse de nuevo a la historia, procurando resurgir de sus propios escombros.
Pueblos cuyo presente es tan solo tema literario para amantes de un nostálgico pasado. Se empezó marchando un vecino –aquí no hay futuro, se lamentaba- al que siguió otro y otro y otro más… en lo que comenzó siendo un goteo y concluyó cuando a chorro se perdieron los últimos habitantes del pueblo y dejaron de expulsar humo la últimas chimeneas que aún lo venían haciendo. Pueblos, comarcas y casi casí provincias enteras (algo sabemos de esto en Soria) se vieron abandonados dicen que en busca de un futuro mejor. Y los pueblos languidecieron invadidos por la desolación que a su paso deja la soledad prolongada.
La vida es ahora en los pueblos mucho más amable a como lo fuera en los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, cuando se vaciaron. Pero aun así, a pesar del agua corriente, de la electricidad, de la calefacción y en el mejor de los casos de la escuela y del centro de salud, los pueblos se siguen vaciando, sin que nadie haga nada para impedirlo, no se sabe si porque no quieren, porque no saben o porque, sencillamente, el éxodo rural hacia la urbe es ya imparable y, por tanto, irremediable. Sigue siendo difícil, muy difícil salir adelante en el pueblo.
De ello saben los pocos osados que se han lanzado a la aventura de sobrevivir en cualquiera de nuestros pequeños pueblos.