La Ley tutela al Toro Jubilo
LA MEMORIA disminuye si no se ejercita, por lo que es bueno recordar un hecho alevoso y cobarde, denunciado en las postrimerías de la última invernada en esta columna. Sí, se denunció a quien correspondía pero las Administraciones, chitón, aún seguimos esperando que se actúe contra quien o quienes dañaron tanto el cuidado patrimonio de Medinaceli como el alma de la buena gente de la villa con sus insultos grafiteros. Y eso que los autores dejaron su firma con un número, que se dijo, y que todos sabemos que responde a una asociación antitaurina. El semanario ‘Aplausos’ pone nombre y apellidos a estos fundamentalistas de recibir dineros para su bon vivir así como cuantas subvenciones cazan, y, a los ‘sponsors’ que financian sus campañas antitaurinas.
Este medio habla de ingentes recursos económicos que llegan desde EEUU, Inglaterra, Holanda…, pone nombres a estos ‘lobbys’ animalistas que son capaces de llegar con su influencia hasta la Unesco. Pero, deben saber que no podrán con la tauromaquia y por añadidura con las fiestas taurinas populares, caso del Toro Jubílo, porque todas están amparadas y tuteladas por las leyes nacionales y autonómicas.«La Tauromaquia forma parte del patrimonio histórico y cultural común de todos los españoles, en cuanto actividad enraizada en nuestra historia y en nuestro acervo cultural común, como así lo demuestran las partidas de Alfonso X el Sabio, que ya en el S. XIII contemplaban y regulaban esta materia. Las fiestas o espectáculos taurinos, incluyen no solo a las corridas de toros sino un numeroso conjunto de tradiciones y festejos populares vinculados al mundo del toro (…), todo esto es signo de identidad colectiva, y ello justifica que su preservación corresponda y competa a todos los poderes públicos».
Este texto entrecomillado no es mío, forma parte del preámbulo de la Ley 18/2013 de noviembre, para la Regulación de la Tauromaquia como Patrimonio Cultural. Y sirve para los festejos sanjuaneros y para el Toro Jubílo que, además, este está tutelado por la Orden de 18 de septiembre del 2002 de la Junta de Castilla y León, con sus Fundamentos de Derecho explicativos para indocumentados o analfabetos de lo que es el festejo y de lo que significa. Sepan, pues, que hasta el Senado español reconoció que las Fiestas de Toros son Patrimonio Cultural, Bien inmaterial, reconocimiento avalado tras la iniciativa legislativa popular de cientos de miles de firmas. Bien, ¿pero entonces, qué es lo que pasa?.
En la Monumental de Madrid caben 23798 personas en sus correspondientes localidades, pero hay 50 voceros insultones en alguna de sus puertas y ¡son la noticia!, no los miles de espectadores, no, ellos, los subvencionados, y lo mismo pasa con el Toro Jubílo, el único Toro de Fuego de Castilla y León que, después del festejo, con certificado veterinario que acredita que el animal no ha sufrido quemazón alguna, vuelve a su dehesa a pastar al día siguiente. Y así es.
Si a los animalistas les preocupa el bienestar de los animales, deben saber que en España mueren cada día más de 2.000.000, dos millones, de pollos, terneros, corderos, cerdos…Vayan a manifestarse a las puertas de los mataderos, y una sugerencia, a los puertos y lonjas de pesca, pues ¡ pobre merluza de pincho, que crimen lo del anzuelo!. Ah, y ¿ saben cómo matan los musulmanes que viven en España, en sus mataderos, los corderos?, siguen las normas de la Sharia…mueren desangrados a ritmo lento, eso sí, mirando a la Meca. Ahí tienen estos valientes tema. Su libertad de expresión es la misma que la mía salvo que yo respeto las leyes, la cultura y las tradiciones más arcanas de los pueblos. Por eso, sí al Toro Jubílo de Medinaceli que protegido por la ley debe estar tutelado por las Administraciones y, la Guardia Civil.