El suplicante
Los griegos de la época Arcaica, no solo nos legaron la poesía grave y severa de Homero y Hesiodo, la elegía que trataba de la moral, la política, lo religioso, lo militar…, sino las primeras manifestaciones teatrales en forma de comedia y, sobre todo, de la tragedia que se representaba en las festividades de primavera de Dionisio. Se trataba de poner el drama humano ante el ojo del espectador.
Así, a mediados del S. V a. de C., Esquilo teatraliza el sentimiento humano de la angustia y de la responsabilidad en su tragedia “ Los Suplicantes”, con el protagonismo del rey Pelasgo que debe tomar una decisión y, tome la que tome, esta conducirá a una desgracia.
Este personaje me recuerda a Pedro Sánchez que se encuentra fuera de cuentas, tanto en el tiempo – más vale sembrar una cosecha nueva que llorar la que se perdió -, como en escaños pues sume como sume no son suficientes. Es su papelón, su tragedia particular que le marcará el futuro que, como al rey Pelasgo, se le antoja angustioso. Más parece el personaje de Esquilo en “ Los Suplicantes” que otra cosa cuando implora, invoca casi como un pedigüeño a Pablo Iglesias que sí, que podemos. O, ¿ es un personaje del esperpento de Valle-Inclán, de “ Luces de Bohemia”, “ Tirano Banderas” o “ El Ruedo Ibérico”?.
Todo lo que vemos, como en estas obras, es un artificio. Su postureo de entrega a los radicales leninistas, avergüenza. Me recuerda a aquella canción de “ Los Canarios” – década de los 60 -, entre el pop y el rock, “ Ponte de Rodillas”: “ get on your knees”…” say pretty please”, di por favorcito…sí. Dijo Friedrich Nietzsche que “ la política es el campo de trabajo para ciertos cerebros mediocres”, claro que la política depende de los políticos, más o menos, como el tiempo depende de los astrónomos o metereólogos. Hay que dejar a un lado la soberbia, ¿ oiste Rajoy?, y, ¿ oísteis el resto de mandamases?, la ambición, el no tener escrúpulos, el odio personal, el método del todo vale en el “ modus operandi” en este casi medio año de “ stand by”. ¿ No saben que quien todo lo quiere, todo lo pierde? que dice un viejo aforismo castellano…, luego vendrá la soledad del perdedor y el misticismo de: yo pude haber sido…
No obstante, pacten Vds. lo que quieran, en su derecho están, pero no olviden que sabemos que es su ego quien lo pide, sí, y expliquen a los mortales la intrahistoria que diría Unamuno, a saber: están de acuerdo en un 70% con el documento podemita según el comunicado oficial, o sea, las políticas de los apóstoles de la izquierda, Pedro y Pablo – ya se que este último no pertenecía a los doce elegidos – pero me cuesta creer que en economía, en reestructuración de la deuda, en impuestos, en la nacionalización bancaria, en las puertas giratorias…estén de acuerdo.
Callan con premeditación en lo de las políticas de autodeterminación de “ los países españoles” y de las consultas pero tampoco han explicado cómo llevar a cabo los nuevos ajustes que pide Europa; en lo de adelantar la edad de jubilación , de cómo pagar la subida de las pensiones; de cómo parar los desahucios; de cómo devolver la deuda de las CCAA; de cómo hacer la dación en pago retroactiva por las familias a la banca usurera y antisocial; ¿ de incrementar las subvenciones o se trata de devolverlas, a las renovables?; de cómo acabar con la batería de subidas fiscales de Montoro a los autónomos y gente normalita con nomina?, de elevar el salario interprofesional… Que digan de donde saldrá la pasta de estas propuestas en las que a ojos cerrados se ponen de acuerdo.
¿ Y que hay, de la caja sostenible que paga la sanidad, la educación, las carreteras…?. Ah, en esta improvisación importa más el sillón y el ego que la verdad de la realidad. Pobre de aquel ratón que solo tiene un agujero para escapar…y, es que dicen en la sierrecita soriana que, no se puede confiar al lobo la guarda de la oveja.