El impulso y el mantenimiento de las grandes infraestructuras en CyL
Las infraestructuras son un elemento esencial de desarrollo. Especialmente en territorios amplios, dispersos y atomizados en población. Tres características que cumple a la perfección la región más extensa de Europa, Castilla y León. Y no sólo es necesario seguir avanzando en infraestructuras, algunas de ellas tan históricas como la vergüenza que deberían sentir PP y PSOE a partes iguales, como la Autovía del Duero. Aunque en este caso, la vergüenza debe recaer más sobre los ministros del PP con Rajoy que nada hicieron, más allá de paralizar lo que había.
San Esteban de Gormaz necesita un puente. La población soriana y su entorno estuvo meses viéndose obligada a dar un rodeo de varias decenas de kilómetros por la caída del romano actual. Y ahora, una vez reparado, sufre un desprendimiento el tajamar que se estaba reparando. Urge un puente nuevo, que es a lo que debería estar el Ministerio de Transportes desde hace meses, con la primera caída. La actual no ha interrumpido el tráfico, pero nadie garantiza que otro percance pueda volver a hacerlo en un futuro inmediato. Seguramente la provincia soriana no da tantos votos como el Levante o Cataluña, donde el ministerio de Oscar Puente no repara en gasto a la vista de los alardes que hace en X con obras y estrenos sin parar. Aquí estrenamos retales y reparaciones, como el viaducto de la A-6 en Piedrafita, que tardaron más en ejecutar que lo que se tardaron los cinco tramos de ese trayecto hace más de 20 años.
Sin ir más lejos, el estado de la Autovía del Noroeste entre Benavente y Villafranca del Bierzo es deplorable. Da asco transitar por una de la vías con más transito de este país repleta de baches, deformidades y agujeros cada vez más grandes. La van a reparar. Sólo faltaba. Entre otras cosas, porque a este paso no se podrá ni circular por ella. La pregunta es qué hacen los genios del Ministerio de Transportes para no tener una previsión de mantenimiento y dejar que una autovía de esta dimensión de tráfico llegue a estado tercermundista. Pues lo mismo con el puente de San Esteban.
Castilla y León merece el mismo impulso y atención que las infraestructuras de otros territorios, aunque esos otros territorios hipotequen gobiernos y metan más votos en la saca. Es lo justo. Y con un ministro de la tierra, un poco más de atención a lo nuestro no estaría de más, como ha ocurrido con los territorios de otros ministros que precedieron al actual. Es lo justo.