CARTA AL DIRECTOR
Ánimo y fuerza para seguir
Sr. Director:
A todos los que en estos días aciagos han perdido hogares, lugares, herencias, recuerdos, ilusiones, sueños y hasta la vida, cosas que no tienen precio, o sí. Busquemos pues en el ánimo la fuerza para seguir desplegando empatía y vivamos codo con codo, sintiendo que en realidad lo que pierden unos lo perdemos todos.
La guerra esta en el bosque
En el corazón del bosque chillan las ardillas
y avanza por doquier el miedo en la madrugada,
y sin saber qué pasa, los árboles crepitan
y lloran lágrimas marrones.
Al ritmo caliente del humo las abejas huyen de la colmena
y a la desbandada las hormigas dejan su nido
al grito de ¡sálvese quién pueda!
Un aire caliente recibe a los pájaros y entre lenguas de fuego
echan a volar en el rojo oscuro que los amenaza
mientras se preguntan, donde estará el cielo.
El bosque arde, los pinos y las piedras de la ribera,
mientras el rio sigue su curso entre el fuego y la maleza.
Y a los animales,
¿quién les dirá lo que pasa, quién se pondrá en su lugar,
quién asumirá esta guerra, como explicarles que les quemamos la casa?
Si, una guerra contra la diosa Naturaleza,
contra los habitantes del bosque,
contra el verdor del planeta,
una invasión, un asalto, una emboscada
contra la vida en la tierra.