EDITORIAL
Del moralismo del PSOE de Carlos Martínez a su escasa altura ética
La próxima vez que alguien en el PSOE de Castilla y León tenga la insana ocurrencia de salir a pontificar, moralizar o cacarear sobre machismo, menores víctimas de depredadores sexuales o corrupción lo mejor que puede hacer es guardar silencio y callarse la boca. Aunque sólo sea por todo lo que tienen que callar. Difícil tarea la que se les presenta a las más locuaces alter ego parlamentarias de Carlos Martínez, que no son otras que Patricia Gómez Urbán y Nuria Rubio. Por cierto, Martínez otro moralizador encarnizado que ha acabado pegándose un tiro en el pie por mantener la ejecutiva al procurador segoviano José Luis Vázquez, hoy investigado por el TSJ por diversos delitos de corrupción cuando era alcalde de La Granja.
Este asunto viene de lejos y no le ha cogido de sopetón. Sólo tiene que mirar la hemeroteca que da cuenta que la Guardia Civil y el juzgado llevaba metiendo el cuezo en la causa desde hace años. Porque esa decisión, la de mantener a Vázquez en la ejecutiva, fue de Carlos Martínez, pese a las voces internas que les susurraron y le aconsejaron que se desprendiera de todos los lastres del ‘tudanquismo’. Por no cerrar esa oscura etapa hoy se le abre una crisis en el seno del hemiciclo y en el corazón del grupo socialista, que amenaza con amargarle la candidatura a la Junta en la recta final de la precampaña, que él ha estrenado con una insólita pegada de carteles para darse a conocer, en la que la gente de Aliste no va a saber si se presenta a la alcaldía de San Vitero o a Eurovisión. Estrategas tiene el PSOECyL para ocurrencias delirantes. La desidia, la desgana y la inacción no suele ser buena consejera en nada. Y esas son las cualidades que jalonan los principios de Carlos Martínez para cumplir los acuerdos secretos que alcanzó con Tudanca para que este último no le incomodara rivalizando en las primarias a las que el de Soria no tuvo que concurrir porque no se celebraron. Esos acuerdos y la poltrona en el Senado para el de Burgos. Como dice el propio Martínez de su rival es pertinente levantarse del sofá y ponerse a gobernar la casa orgánica si pretende tener alguna aspiración a gobernar a los ciudadanos de esta Comunidad. Menos sofá y menos giras internacionales, y más dedicación a la causa de Castilla y León.
El PSOE de Tudanca, que es el que hoy todavía anida en las Cortes, ha salido seriamente dañado de este mandato. Con tres dirigentes, además de parlamentarios, imputados por delitos imperdonables, que van desde la corrupción a la violencia de género pasando por delitos sexuales contra menores. Lo dicho, cuando el PSOECyL se disponga a colocar al resto la ética a la altura de Empire State que no se olvide que la suya no supera el bordillo.