MÁS SE PERDIÓ EN CUBA
Goebbels y las coplas al Hospital del Mirón
El ministro de propaganda nazi, Joseph Goebbels, acuñó la famosa frase de que «una mentira repetida mil veces se convierte en una gran verdad». Los socialistas sorianos parecen haberse adueñado de esta máxima propagandística del Tercer Reich a tenor del mantra que a modo de un disco rayado y con toque de copla casposa vienen repitiendo; dice así: «…el hospital Virgen del Mirón se hunde, nos lo van a desmantelar / Mañueco no nos quiere, con nosotros no se quiere sentar / La Junta es muy mala, a Carlos no le dejan mandar / ¡Ay virgencita del Mirón!, tu hospital nos quieren cerrar…» Si durante años hicieron del Hospital de Santa Bárbara su particular caballo de Troya para atacar y debilitar al gobierno regional del Partido Popular, ahora quieren hacer lo propio con el llamado Hospital viejo en el que ya han pintado la diana y dado la orden de `fuego a discreción´. La inminente finalización de las obras del nuevo hospital, -que no hay que negar deberían de haber estado concluidas hace tiempo- es, en lo político, una muy mala noticia para algunos. Vive Dios que lo es. Vamos, que se les ha acabado la gallina de los huevos de oro tras años exprimiendo un asunto que debería de haber quedado al margen. Y digo al margen, porque unidas a las críticas por la tardanza en las obras, fueron siempre incluidas de forma inherente, otras invectivas para tratar de trasladar a la población de forma retorcida, que poco menos que en el transcurso de las obras había bajado la calidad de nuestra sanidad. En muchas ocasiones he dicho que utilizar la sanidad para atacar en lo político al de enfrente es un error que paga el ciudadano y el propio sistema con sus magníficos profesionales al frente. Pero no es menos cierto que cuando a veces se lanzan determinados ataques -cargados de un veneno peor que el que escupen algunas serpientes-, el contraataque es ya inevitable pero necesario. Hace unos días, la delegada territorial de la Junta de Castilla y León en Soria, Yolanda de Gregorio, volvía a repetir por enésima vez que el hospital del Mirón no se cierra. ¡Que no se cierra, cojones!, le faltó decir a la burgense. Y ante estas palabras, meridianamente claras, de nuevo los socialistas sorianos sacaron a pasear el fantasma de Goebbels, y cómo no, la copla del momento volvió a resonar: «…el hospital Virgen del Mirón se hunde, nos lo van a desmantelar / Mañueco no nos quiere, con nosotros no se quiere sentar / La Junta es muy mala, a Carlos no le dejan mandar / ¡Ay virgencita del Mirón!, tu hospital nos quieren cerrar…» Sepa el lector que nos encontramos en ciernes de la que va a ser una pírrica batalla electoral al parlamento regional y que los nervios están a flor de piel más que nunca en nuestra capital y por añadidura en todas las sedes de los partidos. Se lo digo yo. Y se palpa en el ambiente. Me atrevo a augurar que los 4 novísimos reservados por la santa iglesia católica se van a trasladar a la política en breve. Por si no se acuerdan de ellos, se los digo yo: muerte, juicio, infierno y gloria. El que cada uno va a sufrir, solo lo dirán las urnas…P.D.: ¡Feliz y Santa Navidad!