La incertidumbre de Mañueco
Hay una gran incertidumbre sobre las elecciones en Castilla y León. No sabemos si Mañueco convocará a las 11 o las 12 de lunes por la mañana para anunciar la disolución de las Cortes, algo que poco se va a notar, porque llevan un mandato diluidas en el descrédito. Es el paso obligado para la convocatoria electoral 54 días después de la publicación del decreto en el Bocyl, es decir, si no hemos contado mal los días, el 15 de marzo, tal y como lleva advirtiendo este periódico desde hace más de un año, mientras los ilustrados del análisis se han dedicado a tirar en la tómbola a ver si les caía una muñeca Chochona. Al estilo de esos periódicos deportivos que suelen anunciar entre marzo y junio 287 fichajes del Madrid para luego en un ejercicio de puro onanismo periodístico soltar que ya lo dijeron ellos. Tras lo de Xabi y Arbeloa, un día habría que hablar de cómo anda el periodismo deportivo. Algún día que contaré que caminé entre gigantes, contaré que viví en los tiempos de Segurola, José María García o Relaño. Pero esos, como las golondrinas del poema, no volverán, a la vista del panorama y los chiringuitos. Pero eso otro día que hoy tengo el día como si me hubieran metido en el hígado una faca albaceteña, que, no a mitad, si no al final, va y se la mete, a un portero que por ucraniano ve drones donde sólo había balones, amigo Sancho. El caso es que hay un nerviosismo incesante por saber la hora en la que convocará Mañueco ahora que han tocado retreta en el PP y han advertido que no quieren alharacas el lunes porque va a haber un anuncio electoral importante por parte de Mañueco. ¿Qué será? Y a partir de ahí a ver listas y listados. Esas darán mucho que hablar, porque tanto las del PP como las de VOX estarán en clave más de gobierno que de elecciones. Los de VOX no parecen dispuestos a volver a subcontratar a autónomos para las carteras de la Junta en el caso de que Abascal decida entrar en el gobierno autonómico en el que no quiere entrar.