Sin ganas
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La tragedia ferroviaria de Adamuz enmudecía, como no podía ser de otra forma, el arranque de la precampaña electoral el mismo lunes, cuando el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, llegaba hasta el último día marcado por la ley para convocar las elecciones autonómicas y cumplir así con lo que venía asegurando, que agotaría la Legislatura, Pedro Sánchez mediante. Y agotada está. Tan agotada casi como el líder del PSOECyL, ya saben Carlos Martínez, el de las tierras altas sorianas, que antes de haber empezado la campaña electoral ya se le está haciendo larga.
Habrá que ver ahora, tras estos tres días de luto por las víctimas del terrible accidente ferroviario de la localidad cordobesa de Adamuz, con qué mantra regresa. No lo duden, será el de que Mañueco es muy malo, muy malo, muy malo, vamos malísimo. Y que Castilla y León está muy mal, muy mal, vamos rematadamente mal en todo. En Educación, da igual lo que digan los informes independientes; en Servicios Sociales, poco importa si otros informes, también independientes, la sitúen a la cabeza; en Dependencia, pese a que esos mismos estudios digan que lidera en atención, reconocimiento y menor lista de espera; en Sanidad, Medio Ambiente (bueno, esta materia va a ser que la van dejar correr un poco, vamos que van a pasar un poco de largo) y así en todas las otras cuestiones o materias que se les ocurran.
Y sí, son muchas las cuestiones que tienen que mejorar en Castilla y León. Ahí están, sin ir más lejos, los enormes desequilibrios territoriales que no es que se mantengan, es que se van agrandando, sin que el PP haya logrado ni siquiera frenarlos en los 39 años que lleva gobernando esta Comunidad, la mayoría en solitario, salvo cuatro años de compañeros de viaje a cada cual peor.
Pero, más allá de lo malo, malísimo que es Mañueco y lo mala, malísima que está la Comunidad, ¿qué ofrece el de las tierras altas? ¿Cuál es su proyecto para esta tierra? ¿Cómo va a corregir estos desequilibrios que acucian a esta tierra? Va camino ya de un año al frente de los socialistas castellanos y leoneses y como candidato a la Junta in pectore y no se le he ha escuchado ni una iniciativa o proyecto para Castilla y León. Bueno sí, aquella gracia de Castilla y León, y Soria, y Segovia y Valladolid... y maldita sea la gracia. Y, hasta ahí. No busquen, no agiten y no froten más porque eso es todo, amigos. No hay más cera que la que arde.
La precampaña arranca, si es que no lo había hecho ya, la campaña está a la vuelta de la esquina y el de las tierras altas no quiere ni oír hablar de ella. Vamos que maldita la gracia que le hace, con lo a gusto que está en sus tierras altas sorianas, tener que ponerse a ahora a recorrer la Comunidad. Lo hará, pero desganado. Vamos, lo que viene siendo sin ganas.