El ejemplo del pleno en las plazas MIR en Soria

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Esta semana se ha producido una muy buena noticia para la sanidad de Castilla y León y, por tanto, para toda la sociedad. La comunidad consiguió un pleno al cubrir todas la plazas MIR ofertadas, 570, en la primera vuelta. La noticia es más importante en aquellas provincias donde tradicionalmente hay más dificultades. Que la demanda sea mayor en los grandes hospitales es normal, pero en las provincias más pequeñas, y Soria es un ejemplo, se vive con mayor ansiedad el proceso porque se han repetido las ocasiones en las que nos se ha logrado cubrir toda la oferta ni en el cupo de elección extraordinaria, la repesca. En el caso de Soria, tal vez sea casual o quizá haya funcionado la promoción de las ventajas competitivas para los MIR. En los últimos tiempos, a través de los medios de comunicación, sobre todo locales, pero también autonómicos y nacionales, se han contado las experiencias de los residentes que se han formado en la provincia. A pesar de las reticencias que inicialmente suscita la plaza, por la poca población, por las carencias en comunicaciones o a una supuesta casuística médica más reducida, entre otras cosas, lo cierto es que los testimonios de los residentes al concluir su experiencia en Soria son muy positivos. De hecho, cada vez se quedan más a trabajar en Soria. De los que han acabado este año, se quedan 12 MIR de especializada y cuatro de Medicina Familiar y Comunitaria. Por supuesto, el programa de fidelización, que ofrece contratos de tres años, ayuda, y demuestra el acierto de su implantación. Los residentes han resaltado muchas de las ventajas que han encontrado en Soria, donde hay tecnología sanitaria puntera, como el robot Da Vinci para cirugías de mínima invasión, y un hospital recién remodelado que tiene una apariencia magnífica. Entre las ventajas que destacan está la calidad de vida, la comodidad, las escasas distancias en la ciudad... pero, sobre todo, un compañerismo entre el personal que no se encuentra en hospitales donde es difícil hasta cruzarse en los pasillos y la posibilidad de abarcar más campos en su formación porque acaban rotando mucho más que en un lugar grande. Hay bastantes más ejemplos de otras actividades en las que las personas que llegan a Soria se encuentran con una agradable sorpresa cuando comprueban cómo se viven en la ciudad y en la provincia y las ventajas que ofrece respecto a otros lugares. Tal vez es una confirmación más de que el cambio que se está produciendo en los últimos años, con tendencia desde instituciones y organizaciones a no centrarse solo en las denuncias de las carencias, que hay muchas, para comenzar a poner en valor las ventajas, esté dando resultados. En cualquier caso, parece obligado seguir insistiendo en ese camino, en la promoción de las virtudes, que son numerosas. Eso sí, unido, por supuesto, a medidas incentivadoras que son necesarias y a no olvidar que hay muchos problemas por resolver.