MÁS SE PERDIÓ EN CUBA
Policías locales puteados

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Lo de nuestra Policía Local de Soria va camino de convertirse en algo parecido a la Odisea de Homero. Pero en esta historia son nuestros policías los que encarnan a ese pobre Ulises al que le toca luchar contra dioses, monstruos o hechiceras que no hacen más que putearle de lo lindo en su regreso a casa. Si no han leído esta obra les recomiendo que lo hagan; merece la pena. Si la leyeron hace tiempo, reléanla y sabrán de lo que les hablo. Para los que ya no tienen la sana costumbre de coger un libro -decía Santa Teresa eso de «lee y conducirás, no leas y serás conducido»-, podrán ver a partir del 17 de julio la película que versa sobre esta trepidante historia. «La Odisea», se titula. Y pinta bastante bien. Producciones americanas, ya saben. Pero volviendo a lo que nos ocupa, la semana pasada y por enésima vez, los sindicatos volvieron a dar la voz de alarma sobre la paupérrima y vergonzosamente permitida situación de nuestros agentes municipales. En este caso, fue el sindicato USO el que reiteró la insostenibilidad del cuerpo de la Policía Local de Soria a la que le ha salido otra china en las botas con la próxima jubilación de 5 agentes y que dejará a nuestro ya maltrecho cuerpo con tan solo 38 efectivos para toda la ciudad. Ya les hablé un día sobre las tercermundistas instalaciones del cuartel de la policía local. Sabrán eso de que «quien no quita gotera, hace casa entera», ¿verdad? Pero eso, créanme, es solo la punta del iceberg de un grave problema que lleva sin solución demasiados años. El sindicato USO ha llegado a tildar la actual situación de ‘extremada debilidad’, y en donde el colapso operativo policial podría hacerse presente con los graves riesgos que ello conllevaría. No les falta razón. Pero lo más grave de todo, lo que chirría y no se comprende lo mires por donde lo mires, es la pasividad y pasotismo del equipo de gobierno municipal ante las distintas reclamaciones que llevan resonando en los últimos años sobre este asunto. Pero no le demos vueltas; el problema de personal en el consistorio es algo que quien lo ha provocado difícilmente podrá solucionarlo. Veremos si el nuevo alcalde muestra algún parche para tal desaguisado. Dudo que en un año logre reparar la dignidad y los derechos de sus trabajadores. Pero cuando se trata de la seguridad de las personas y de quienes están llamados a protegerla, la cosa cambia y la seriedad y un cambio de rumbo en las políticas debería de hacerse presente. Jamás entenderé ese comportamiento tan punitivo hacia los agentes de la Policía Local de Soria por parte del equipo socialista en el consistorio. En mi etapa de concejal y miembro de la comisión de Personal lo vi. Destilar confianza y magnanimidad entre los trabajadores que tienes a tu cargo es de primero de manual para ser un buen líder. Que les causes temor, desconfianza, e inseguridad en su ámbito laboral -y no menos importante-, en el personal y familiar, tiene otro nombre. Y no se lo merecen. Ninguno.