Prevención y extinción de incendios, una inversión imprescindible

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Los incendios forestales han sido siempre un grave problema, por los daños que dejan durante años y el riesgo que suponen para las personas que habitan el medio rural y para los que participan en las tareas de extinción. En los último tiempos, debido al incremento de las temperaturas ha crecido su potencial destructor aumentando su virulencia y las dificultades para su control. Los ejemplos se vienen sucediendo año tras año en España y Castilla y León no es una excepción. Estas circunstancias han provocado que sea necesario un incremento de los medios de los que se debe dotar cualquier territorio para las tareas de prevención y extinción, porque ha quedado demostrado que el fuego ha ido ganando en voracidad y cada vez es más complicado su control. Sus daños perduran, porque recuperar masas forestales requiere tiempo, pero además se provocan otros, como se está comprobando estos días en Ávila, donde las fuertes lluvias han arrastrado las cenizas generando grandes inconvenientes, entre ellos la pérdida de potabilidad del agua para el consumo humano.
Por ello es relevante la inversión de 94 millones de euros que ha aprobado la Junta de Castilla y León para mejorar los medios aéreos para los próximos tres años. La lucha desde el aire contra el fuego es fundamental, ya que los incendios afectan a masas forestales con acceso muy complicado por tierra, por lo que contar con medios aéreos tanto para descargar agua sola o con espumógeno como para llevar a cuadrillas de trabajadores rápidamente a las zonas en las que se necesita su trabajo.
El contrato que ha licitado la Junta de Castilla y León permitirá contar con 29 helicópteros, siete de ellos nuevos respecto a campañas anteriores, y un avión de coordinación, que también realizará labores de vigilancia. La inversión es importante, pero aunque parezca un coste elevado, se trata de algo imprescindible hoy en día por la necesidad de aumentar las herramientas para luchar contra los incendios.
La licitación aprobada ayer por el Consejo de Gobierno se une a un encargo a la empresa pública Tragsa para reforzar con una cuadrilla las tareas de prevención y extinción en cuatro municipios de León. Su principal labor será la de actuar en los montes para prevenir los incendios, lo que es básico para evitar los fuegos o reducir su capacidad de extensión, más teniendo en cuenta que los cambios demográficos en el mundo rural han provocado una menor atención a los montes.