ENTREGA DE TÍTULOS DE LA CIUDAD DE SORIA
Reconocimientos que ‘saldan una deuda’

El alcalde de la ciudad, Carlos Martínez Mínguez, abrió el acto de entrega de los reconocimientos en el Patio de Columnas. / VALENTÍN GUISANDE-
Con la entrega de las dos medallas de oro de la ciudad de Soria y los títulos de hijo predilecto y adoptivo a dos personas ilustres, se cumple una «deuda» que se tenía desde el Ayuntamiento con personas e instituciones que han llevado, y llevan, el nombre de Soria más allá de las fronteras de la provincia. El alcalde del Consistorio capitalino, Carlos Martínez Mínguez, presidió el pleno que, como manera extraordinaria, se desarrolló en el Patio de Columnas del Ayuntamiento de Soria para dar cabida a todas las familias, amigos, o fieles seguidores que se convirtieron en protagonistas de la entrega de la medalla de oro a la ciudad de Zaragoza, el mismo reconocimiento al Club Deportivo Numancia, y a Julián Marías Aguilera y a Alfonso García Gallo, como hijos adoptivo y predilecto respectivamente. Mínguez afirmó que «existen pocas formas tan agradables de poner el broche a una legislatura al entregar estos honores» de una manera «sencilla y humilde». El otorgar estas distinciones han sido, según el regidor soriano, «motivo de orgullo para la ciudad».
El alcalde hizo un breve repaso a los motivos por los que el Consistorio soriano han añadido a su lista de hijos adoptivos al vallisoletano Julián Marías Aguilera, un filósofo que fue atraído hacia Soria junto a su esposa, por el mundo de Antonio Machado. Mínguez calificó al matrimonio como «habitantes reales de Soria» por lo que no es de extrañar que el propio pensador, fallecido en 2005, dijese que Soria «ha sido para mi un lugar de convivencia. Su tamaño reducido, la posibilidad de llegar a todas partes en unos minutos de marcha, el hecho de conocer, al menos de vista a tantas personas, y ser conocido de ellas -ahora lo he comprobado- la facilidad de trato, de conversación, todo esto permitía un tipo de relación humana imposible en las grandes ciudades. Es asombroso el cúmulo de recuerdos que han ido almacenando mis hijos desde su primera niñez: un tesoro difícil de conseguir y que ahora estiman y reviven».
Por estas frases que acuño Marías, el alcalde recordó que «a Soria le debe una parcela importante de su pensamiento» además de que esta tierra constituyó para él «grandes dosis de felicidad». Mínguez tuvo un emotivo recuerdo para el maestro Odón Alonso, que fue el que trajo a Marías a Soria, tierra en la que encontró «recogimiento y sosiego además de reconocimiento y amistades».
Por otro lado, Mínguez resaltó el nacimiento en el centro neurálgico de la capital, El Collado, de Alfonso García Gallo, uno de los historiadores del Derecho más influyentes de la segunda mitad del siglo XX, con más de 150 estudios monográficos y de investigación. La iniciativa para que a García Gallo se le concediese el título de hijo predilecto fue a cargo de uno de sus discípulos, José Antonio Escudero. El regidor soriano apuntó que el profesor fue «la primera autoridad de los fueros municipales» además de una trayectoria «muy importante» que ha traído los elogios que le atribuyen sus discípulos como «maestro de los maestros». Fiel reflejo de su trabajo es que muchas pautas establecidas por García Gallo siguen aún hoy vigentes en los estudios de numerosas universidades.
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