RELIGIÓN
La Iglesia sobrevive a la crisis

Los fieles continúan arropando a la Iglesia católica en tiempos de crisis. / VALENTÍN GUISANDE-
Los fieles arropan a la Iglesia católica en tiempos de crisis. Las parroquias sorianas no viven ajenas a las dificultades económicas que asolan a la sociedad, pero resisten estoicamente estos tiempos de cólera financiera. Aunque los ingresos de algunas colectas tienden a descender, su principal vía de financiación, que llega a través de la declaración de la renta, se mantiene en cifras regulares. En números similares a las de los últimos años.
Así lo explicó el vicario general de la Diócesis de Osma-Soria, Gabriel Ángel Rodríguez, que aunque no quiso concretar datos específicos de la recaudación anual que tienen, anunció que cada vez más personas en la provincia deciden marcar la cruz para que la Iglesia católica obtenga fondos para financiarse. Rodríguez afirmó que desde que en 2007 se incluyó esta casilla en la declaración del IRPF, «el número de sorianos que la marcan ha aumentado» progresivamente.
Aunque no supo cifrar este crecimiento desde entonces, precisó que «en el último ejercicio, que fue en 2010, el 44,19% de las personas que hicieron la declaración de la renta marcaron la cruz de la Iglesia». Esta cifra, en comparación con el año anterior, es un punto superior.
«Estamos muy contentos de que cada vez más personas se fíen de la gestión que realiza la Iglesia», recalcó Rodríguez que, no obstante, matizó que «la recaudación de cada año es fluctuante». «Depende de los resultados finales de las declaraciones de cada año; que haya más personas que marquen la casilla no indica que la recaudación final sea superior».
Rodríguez explicó que el resto de ingresos de las parroquias llegan a través de otras tres vías: donaciones directas o cuotas que «los fieles dan con la regularidad que cada uno desea», «los cepillos que se pasan durante las celebraciones» y las «recolectas puntuales» que se realizan dentro de campañas específicas.
En estos últimos años, a lo que más ha afectado la crisis es a las campañas puntuales que se realizan de forma esporádica. «Al final, cuando uno tiene que sujetar una economía doméstica, la cantidad de dinero que se destina a estas cosas puede bajar», señaló.
Sin embargo, en opinión del vicario general, no ha tenido una incidencia especial en el caso de la recaudación a través de los cepillos. Y es que, aunque es cierto que en muchas de las 500 parroquias que hay en Soria han descendido los ingresos de este concepto, eso se debe a otro factor: la demografía. «Hay muchas parroquias, sobre todo de pueblos pequeños de la provincia, que cada vez tienen menos habitantes, por ello también acude a la Iglesia menos gente y se recauda menos», apuntó.
Las cuatro principales vías de ingresos que tiene la Iglesia en la diócesis de Osma-Soria se utilizan para llevar a cabo una serie de iniciativas. Además de la encomiable labor social que la institución realiza a través de cada parroquia o de Cáritas Diocesana, tiene que mantener y conservar todas las instalaciones que tiene en la provincia.
El vicario general apuntó que en Soria, la diócesis cuenta con más de un millar de edificios. «Es costoso mantener todo el patrimonio que tenemos; gracias a Dios muchas instituciones públicas nos ayudan a conservar los edificios y colaboran con nosotros para lograrlo».