NAUFRAGIO DEL COSTA CONCORDIA / Dos sorianos cuentan sus experiencias
«Jamás piensas que pueda pasar algo así, era difícil encontrar los salvavidas»
«Jamás piensas que pueda pasar algo así, era difícil encontrar los salvavidas»-
Dos sorianos contaron ayer a este periódico su experiencia a bordo del Costa Concordia, el crucero italiano que encalló con el posterior hundimiento el pasado viernes en las proximidades de la isla de Giglio, en el Tirreno. Por un lado, Eva Igea, que por dos veces viajó con su familia en este buque de vacaciones, la última de ellas el pasado mes de abril, y por otro el que fuera capitán del Club Deportivo Numancia de fútbol, Octavo Viñals, quien también viajó en dicha nave en agosto de 2010.
Igea relató que durante su estancia en el barco «en ningún momento tuvimos la sensación de inseguridad, y ahora, con lo que ha sucedido, no llegas a pensar que iba a pasar algo así», afirmó. De hecho, esta confianza le llevó a realizar por dos veces en el mismo buque y también compañía sendas singladuras por el Mediterráneo, la primera con sus padres en abril de 2008 y la segunda y última con sus suegros, esta pasada primavera.
Sin notar ningún resquicio en las medidas de seguridad, explicó que el trato dado fue exquisito, «sobre todo con la tripulación de menor grado, que se desvivieron en atenciones en todo momento». Este personal fue, según todas las informaciones y testimonios, el que a la postre más riesgo corrió durante la evacuación del barco y también el que mayor servicio asistencial prestó a todos los pasajeros. De hecho significó que «los oficiales estaban más cercanos y en una de las cenas sí que estuvieron con los pasajeros y nos pudimos hacer foto con ellos».
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