POLÍTICA
Coches oficiales: ‘vivir’ sobre ruedas
Es el reproche más de andar por casa que hace el ciudadano. Quizá por ser una práctica visible, más aparente que otras prebendas unidas a muchos cargos políticos (como las pensiones vitalicias a diputados y senadores o el hecho de que sus señorías puedan no declarar un tercio de su sueldo en su declaración de renta). El coche oficial se ve a la legua: un Audi o un Renault, Laguna preferentemente, con los cristales tintados y de color azul marino o negro. También los hay gris asfalto. Y todos ellos tienen el mismo denominador común: los paga el erario público, o lo que es lo mismo, el ciudadano de a pie con sus impuestos.
No hay político que no haya comprometido medidas de austeridad y ahorro ante los difíciles tiempos económicos que se viven, pero pocos o ninguno se ha apeado del coche oficial. Un repaso por los que se mueven en la provincia permite decir que ninguna administración ha recortado coche oficial ligado al alto cargo. Si bien es cierto que en algún caso se antoja difícil porque sólo se dispone de uno.
La institución que dirige María José Heredia tiene un total de cinco vehículos oficiales, que utilizan todas las áreas y dependencias adscritas a la casa, como técnicos de Agricultura, Trabajo e Industria, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno. Estos coches serían 10 contando los de Tráfico, Carreteras, Comunicaciones y Confederación Hidrográfica del Duero, áreas dependientes de la Administración General del Estado. No se tienen en cuenta los vehículos de la Guardia Civil ni los del Cuerpo Nacional de Policía, con una flota necesaria para su trabajo.
De los cinco vehículos que se mueven en áreas adscritas a la Subdelegación, solamente uno está al servicio del responsable político que lo utiliza para sus desplazamientos de carácter oficial.
Otros dos vehículos son para incidencias, es decir para los desplazamientos por razones de trabajo del personal adscrito a la Subdelegación. Menor en todo caso que en las otras dos administraciones, la local, y por supuesto que la Administración regional, con gran parte de las transferencias asumidas. La Subdelegación dispone también de una furgoneta para tareas de reparto y distribución, sobre todo de material electoral, así como un todoterreno, que se utiliza en el área de Protección Civil.
«Estos cinco vehículos son los mismos que hace un año y todos son propiedad de la Administración General del Estado». Hasta 2008 había seis coches y una moto. En estos momentos hay en plantilla tres conductores, cuatro menos que hace siete años, concretan las citadas fuentes en una detallada nota.
Respecto a los otros seis citados, el personal de la Jefatura Provincial de Tráfico dispone de un vehículo; hay otro para desplazamientos a obras de los ingenieros de la Unidad de Carreteras y un tercero en la Inspección de Telecomunicaciones. También hay al menos dos para el personal de Soria de la Confederación del Duero.
La Diputación de Soria cuenta con un parque móvil de 116 vehículos, «dos de los cuales están ligados a Presidencia». Uno de ellos es un Audi A6, adquirido en el año 2006, destinado al presidente, Antonio Pardo; el otro es un Renault Laguna, comprado en 2005, el cual utilizan tantos los vicepresidentes como el resto de diputados de la corporación provincial cuando tienen que realizar algún tipo de viaje oficial, según fuentes del área de Comunicación de la casa.
Los dos vehículos ligados a Presidencia son propiedad de la Diputación y tienen adscritos dos conductores, el del presidente y el que traslada a los otros corporativos.
El resto de los vehículos pertenecen a los parques de bomberos, la recogida de basuras y el mantenimiento de carreteras. También hay coches ligados a la limpieza de nieve y hielo, así como agricultura y urbanismo.
Al igual que los casos anteriores, en el Ayuntamiento de Soria también se circula en coche oficial. La institución que dirige Carlos Martínez tiene dos coches para Alcaldía, uno de ellos ya en desuso, según se concreta desde el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento. «No sólo no se han cambiado respecto al último año, sin que llevan toda la legislatura pasada», añaden las citadas fuentes.
Actualmente, en el Consistorio capitalino hay tres conductores, uno ligado a Alcaldía y dos al almacén municipal.
Junto con los citados dos vehículos oficiales, la Administración local posee un parque móvil de 90 vehículos que se desglosan como siguen: 15 vehículos ligados a Montes, 12 al Parque de Bomberos, 22 a la Policía Local, uno a servicios técnicos, otro a Cultura y un total de 39 al almacén municipal.
La Junta de Castilla y León sería la institución con más vehículos, habida cuenta de las competencias que tiene. Pero prefiere no concretarlos, argumentando que «se está estudiando una política de racionalización a nivel regional». La institución que dirige en Soria Manuel Represa no facilitó ninguna información sobre el número de vehículos oficiales. Y eso a pesar de ser la única con un «‘Código de Austeridad’ para los altos cargos de la Junta y del sector público autonómico», con limitaciones en la utilización del coche oficial, así como en desplazamientos, visitas y viajes oficiales, según el compromiso expresado por el presidente regional, Juan Vicente Herrera, en su discurso de investidura.