LA CAPITAL
Las entrañas del río Duero
Lugar de peregrinaje, descanso e inspiración literaria para unos, y espacio para tirar residuos de todo tipo para otros. El río Duero a su paso por la capital ha escondido en su interior a lo largo de los últimos 50 años todo tipo de objetos, que han sido depositados allí por los ciudadanos durante este tiempo.
La actuación que realiza esta semana una brigada de ocho trabajadores de la empresa pública Tragsa, a instancias de la ConfederaciónHidrográfica del Duero (CHD), permitirá su retirada. Toda esta basura ha aflorado ahora tras la disminución del caudal del Duero como consecuencia de las obras que se están realizando en la presa de Los Rábanos. Esa instalación, que se construyó en 1963 para realizar un aprovechamiento eléctrico, propició que desde entonces y hasta ahora el caudal del río aumentara notablemente a su paso por la ciudad.
Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Soria explicaron ayer que la limpieza podría estar terminada este sábado, pero los últimos remates se realizarán el lunes, día que también se podría aprovechar para retirar ramas podridas y realizar alguna otra actuación similar.
A tenor de toda la basura que se ha acumulado durante estos años, el Duero se ha convertido en un auténtico vertedero. Y es que la lista de desperdicios que se han tirado al río es tan amplia como llamativa. Fuentes de la Subdelegación del Gobierno precisaron ayer que entre los objetos más arrojados al río durante las últimas cinco décadas se encuentran preservativos, compresas y plásticos de todo tipo.
Pero eso no es todo. El Duero también ha acogido estos años todo tipo de objetos metálicos: una caja fuerte vacía, seis o siete carros de la compra, un somier, carteles de metal, ferrallas de todo tipo o llantas de ruedas. También se han encontrado estos días un inodoro, miles de botellas de plástico, todo tipo de calzado y textiles, tubos de PVC, bobinas grandes de cable, así como distintas botellas de vidrio, latas de conservas o refrescos o carros de niño.
Hay más. También han aparecido en el Duero a su paso por la capital una serie de bidones de aceite y gasoil, una urna funeraria, sillas, ruedas de vehículos y conos de plástico usados para la señalización de carreteras.
Competencia
La limpieza en el río comenzó el pasado lunes. Días antes, personal del Ayuntamiento de Soria ya realizó una primera intervención pero sólo en el perímetro del río Duero. Aunque no es su competencia, tal y como se precisa en el artículo 28.4 de la Ley 10/2001, la CHD tomó la decisión la semana pasada de encargarse de limpiar el Duero a su paso por la capital soriana.
José Valín, el presidente de este organismo, explicó en declaraciones para este periódico que iban a limpiar porque consideran que es un buen momento para ello y porque son conscientes de que el Ayuntamiento de Soria -entidad que tiene la competencia sobre el río en el tramo urbano- no tiene recursos para hacerlo.