TECNOLOGÍA
Un invento soriano permite controlar con la voz las funciones de la casa

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Cinco estudiantes de la Universidad de Zaragoza, liderados por el soriano Javier Sanjuán, acaban de ser reconocidos con el premio ‘Uniproyecta Fundación Universia’ por un proyecto orientado a la atención de personas con discapacidad. Estos galardones están organizados por Universia, Crue y Runaee. En síntesis, la iniciativa pretende construir un producto domótico para ayudar a personas con discapacidad, visual o motora, a controlar las funciones básicas de su hogar mediante un teléfono móvil adaptado o un mando a distancia que funciona por voz.
Sanjuán, que actualmente es doctorando en Ingeniería Biomédica, junto con sus compañeros, decidieron en octubre pasado participar en el programa ‘Spin-up’ de la Universidad de Zaragoza. Esta iniciativa fue creada para fomentar la creación de empresas Spin-off y Start-up en el citado campus. La idea era poder combinar las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías con la ayuda a los discapacitados.
«Buscábamos un producto domótico adecuado a personas con discapacidad visual o motora que les ayudara a controlar el encendido de la luz o de un enchufe», explicó Sanjuán. El grupo que ha desarrollado la idea está formado por cinco personas, «todos compañeros de carrera». «Nosotros como ingenieros cuando nos reunimos siempre salen ideas y vimos la posibilidad de que podíamos hacer algo», manifestó.
El proyecto que nació fue ‘Aitronics’. «Se trata de que mediante un móvil adaptado o con un mando colgado al cuello que funcione por voz las personas puedan encender la luz o bajar las persianas de sus casas», insistió. «Para una persona con discapacidad motora el hecho de levantarse de un sofá para apagar la luz puede suponer un problema», reiteró.
Una vez definida la idea los integrantes del proyecto fueron añadiendo matices que darían un valor añadido a la iniciativa. «Partimos de una filosofía, nuestro modelo de negocio es que la implantación de este sistema no suponga que el usuario tenga que hacer obras en casa ni un coste excesivo, lo que queremos es que la persona que lo adquiera llegue a su casa y lo conecte», sostiene Sanjuán.
Durante el desarrollo del proyecto los miembros del grupo mantuvieron contacto con personas discapacitadas y asociaciones para conocer más de cerca cuáles son los problemas reales que tenían que solucionar. «Queríamos ver sus dificultades y en base a eso, crear un producto mejor de lo que hay actualmente en el mercado, aquí este tipo de tecnología está muy retrasada», indicó.
«No solo servirá a discapacitados, también será útil a personas con dificultades motores o a personas mayores, en algunos casos son gente que tiene rechazo a la tecnologías, igual recelan de un móvil y es mejor que utilicen un mando, daremos las dos posibilidades», aseguró Sanjuán.
El funcionamiento es sencillo. En una vivienda se instala un aparato similar a un router de los que se utilizan para la conexión a internet. Estos aparatos crean una red, sin cables, a la que están conectados los interruptores y los enchufes de la casa. A través de la voz el usuario da la orden de encendido al mando que lleva al cuello y de ahí, se transmite al router y posteriormente al interruptor.
El premio recibido por este grupo de investigadores asciende a 5.000 euros, pero va unido a que el proyecto se convierta en una realidad. Para dar ese paso los cinco jóvenes deben constituir una sociedad e iniciar su aventura empresarial. «Necesitamos capital propio, ahora vamos perfilando el proyecto, hemos contactado con posibles fabricantes y estamos trabajando también en la homologación dado que pretendemos que también llegue a la Unión Europea», comentó.
«Es un proceso muy difícil, nuestro capital como socios es mínimo, podríamos asumir una tirada de prototipos y luego a partir de los resultados buscar financiación», señaló Sanjuán. Hasta el momento las personas y empresas del sector con las que han contactado ven con buenos ojos la iniciativa. Asimismo, no descartan acudir a fórmulas como el ‘crowdfunding’. Sanjuán relató que ahora mismo es difícil dar una fecha para que los primeros prototipos estén listos ya que depende «de la fabricación y la homologación». No obstante el grupo espera que en el próximo otoño ya puedan disponer de sus primeros dispositivos y que en el plazo de un año puedan estar en el mercado.