SUCESOS
Cinco años de prisión para un hostelero que vendía en su bar anfetaminas
La Audiencia Provincial de Soria ha condenado a un vecino de la capital a una pena de cinco años de prisión como autor de un delito contra la salud pública tras incautarle 132 gramos de anfetamina en un establecimiento hostelero que regentaba en Soria.
El fallo de la sentencia, de conformidad entre las partes, también condena al acusado, Fernando Canal, a una multa de 2.504 euros y al pago de las costas del procedimiento judicial.
La sentencia considera probado que el acusado se encontraba trabajando en un establecimiento hostelero ubicado en el caso histórico cuando accedieron al mismo agentes de la Policía Nacional, que en el registro encontraron en el interior de una cámara frigorífica 95,6 gramos de anfetamina en una funda de un móvil y otros 37,2 gramos de la misma sustancia en una funda de gafas.
Además, durante el registro también fueron intervenidos, ocultos en un monedero, cinco trozos de una sustancia marrón, que tras el correspondiente análisis resultó ser resina de cannabis, con un peso de 4,6 gramos, según los hechos probados de la resolución judicial, en la que se afirma que «las sustancias incautadas eran utilizadas por el acusado para la venta a terceras personas en el interior del establecimiento que regentaba».
Según los hechos probados de la sentencia, al acusado también le fue intervenida una balanza de precisión, una picadora metálica con forma de tambor revólver conteniendo en su interior restos de sustancia vegetal, una navaja con dos hojas en cuyo filo había restos de una sustancia blanca y marrón, una bolsa de plástica recortada, un recorte de plástico con forma de circunferencia y 230 euros en billetes pequeños procedentes del ilícito tráfico al que se venía dedicando.
En la resolución judicial se estima que el precio de la sustancia de tráfico no permitido, analizada como anfetamina, alcanzaba en el mercado ilícito el valor de 2.478,22 euros, a razón de 25,95 euros el gramo y la de hachís, el de 25,11 euros, a razón de 5,46 euros el gramo. En la resolución judicial se destaca que el acusado, que estaba en prisión preventiva desde el 14 de febrero de 2014, colaboró con los agentes durante el registro del establecimiento con el fin de facilitar la intervención de las sustancias mencionadas.
La Audiencia ha condenado al acusado a una pena de cinco años de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena, a una multa de 2.504 euros y a las costas del procedimiento.