SANIDAD
400 personas diagnosticadas con el virus en los últimos 14 años
Unos 150 afectados son reclusos, de fuera de Soria, que no se medican en el hospital
A la izquierda, un bote de Sovaldi, nombre comercial bajo el que se comercializará el Sofosbuvir. A la derecha, otro de Simeprevir.-
Unas 400 personas han sido diagnosticadas con el virus C de la hepatitis en los últimos 14 años en el Hospital de Santa Bárbara. El dato se registra en el Servicio de Microbiología del centro, donde se analiza la sangre. Hablar de esos enfermos como pacientes de hepatitis C sería incorrecto porque no todos están controlados ni han recibido tratamiento.
De estas personas a las que un análisis les ha ‘descubierto’ que tenían hepatitis C, en torno a 150 es población reclusa. Un sector que, por lo general, «no se trata aquí», explica el doctor Pablo Alonso Antón, jefe de la Sección de Digestivo. En el caso de los internos de la prisión, el tratamiento ni se inicia ni se administra en el complejo hospitalario.
De los 250 restantes, que han dado positivo en el citado periodo de tiempo, los hay que se han curado por sí solos y también quienes han rechazado el tratamiento por los efectos secundarios que acarrea. No son numerosos pero también se dan casos, teniendo en cuenta la dureza del tratamiento y el hecho de que el paciente puede tener el virus pero no tener ningún síntoma: «Di a alguien que aparentemente se encuentra bien que va a tener dolores musculares fuertes, insomnio, que se le va a caer el pelo o que va a tener lesiones cutáneas durante un año... Algunas personas se lo piensan, sí. Otras lo hacen y completan el tratamiento», cuenta el doctor Alonso.
Los afectados de hepatitis C se ven de forma mayoritaria en las consultas de Digestivo y también en Medicina Interna, cuando el paciente tiene VIH.
Del centenar de personas con hepatitis C en Soria, de los que se sigue un control, la mayoría se han contagiado del virus a causa de la drogadicción. Este hecho revela que estos pacientes no son recientes, debido a que este tipo de contagio, a través de jeringuillas, ha caído en los últimos tiempos, como también lo ha hecho el contagio de trasmisión por la sangre, a partir de una trasfusión. Otras razones del contagio del virus son las causas desconocidas; la mala praxis en la desinfección de aparatos que pueden luego entran en contacto con la piel y la sangre; el contagio de madre a hijo antes de nacer. Otra fuente de contagio puede ser la trasmisión sexual de hepatitis C entre homosexuales.
Al margen de la causa de contagio, con un porcentaje alto de personas vinculadas a la drogadicción, los enfermos de hepatitis C en la provincia no presentan un perfil definido en cuanto a género, ya que la padecen tanto hombres como mujeres. Ni tampoco en relación a la edad, ya que los hay de todos los segmentos, según indicaron las citadas fuentes.
A pesar de estas cifras oficial, teniendo en cuenta la prevalencia de la enfermedad entre la población española, el número de personas con hepatitis en Soria podría ser mucho mayor. Así se desprende del dato de que entre el 2 y el 3% de la población tiene la hepatitis, lo que extrapolado a Soria significaría que en torno a los 2.000 sorianos padecerían la enfermedad.
Los enfermos de hepatitis C no pagan nada del tratamiento pero su coste para el sistema público de salud es alto. La doble terapia (Interferón más Ribavirina) cuesta 6.000 euros el tratamiento de un año. Y es el más barato. La triple terapia (los dos anteriores más un antiviral) cuesta entre los 30.000 y los 35.000 euros, según sea el antiviral. Entre los más caros está el Simeprevir.
El coste del medicamento de la polémica es el más alto, se sitúa en unos 60.000 para tres meses, según las informaciones iniciales. Esta medicamento no se administra todavía y en principio su uso se anunció como restringido. Sólo iba a ser autorizado en pacientes que iban a ser o han sido trasplantados de hígado, o en cirróticos que además tienen el VIH.
Ninguna farmacia soriana tiene medicamentos contra la hepatitis C, según confirmaron fuentes del Colegio de Farmacéuticos. Todos los medicamentos se dispensan en la farmacia del hospital.