LA QUINTA ESQUINA
Salva Luque: "Derrapo cada día en cada curva"

Salva Luque-E. Beltrán
El perro que lleva dentro ladra poco, lo hace en plural y tiene alma humana. Al hombre le llaman los orígenes, los retos y el frío le hierve la sangre. Cuando derrapan los dos son uno. Con sobrealiento. Unlimited. Salvador Luque Ramos (Pamplona, 1969) hiberna cuando la nieve se va y el pulso se le ralentiza. Pero hoy no es el caso, ni mañana, ni pasado. Miles de kilómetros bajo las patas y en las manos empujan antes de la siguiente curva.
P.-Cuénteme por qué encuentro una página suya en Internet sobre hombres y perros traducida al chino.
R.-¡Ah! (Risa). Mi sobrino es el que lleva la página web porque es ingeniero informático y tenemos contacto vía Internet. Se despistó en la actualización de la página y los chinos nos robaron el nombre de dogsteamsalva.com; después nos hicieron chantaje para que pagáramos más y recuperarla. Por eso tuvimos que poner .es: era demasiado caro.
P.-¿Loco de la vida o de la nieve?
R.-De ambas.
P.-¿Qué le dice el hombre cuando calla el perro?
R.-Pues que disfrute cada día de cada momento. Cada momento hay que disfrutarlo como viene.
P.-¿Cómo es el perro que lleva dentro?
R.-Un poco líder, un poco trabajador, un poco equipo... Creo que un perro equilibrado.
P.-¿Qué es lo último que le ha dejado helado?
R.-La verdad es que no hay muchas cosas que me dejen helado.
P.-¿De qué huye Salva Luque cuando conduce un trineo?
R.-Del bullicio, de los problemas, de todo. Me olvido de todo, me centro y soy superfeliz.
P.-A usted el frío de estos días...
R.-Estoy encantado, el frío es un regalo.
P.-¿Economiza sólo en palabras?
R.-Sobre todo en palabras, pero la vida me hace economizar en más cosas.
P.-¿Qué tiene la tierra para que prefiera la nieve?
R.-La tierra es importante, necesaria y también me gusta. Pero la nieve como regalo es espectacular, me siento más dentro de ella, de lo que quiero hacer. Soy más yo en la nieve que en la tierra.
P.-¿Qué le enseñan sus perros?
R.-Cada día es un día nuevo. Aprendes que no hay que ser rencoroso. Los perros nunca son rencorosos. Ellos se pueden pelear ahora o le puedo dar un cachete a uno que tres segundos más tarde viene. Eso en las personas no existe. Es lo que más me gusta de los perros.
P.-¿Qué le da más miedo que frío?
R.-Por desgracia cosas cotidianas como no poder pagar la hipoteca. Eso me da más miedo que el frío.
P.-¿Cuándo descubrió que hay mejores perros que personas?
R.-Desde que conozco a los perros.
P.-¿Amores perros o humanos?
R.-Ambos, no tengo ninguna pega. Me relaciono con los humanos perfectamente...
P.-¿En qué discrepa de la nieve?
R.-Me lo pones difícil... Que en España tengamos sólo tres meses de nieve, que el tiempo esté loco y y nos haga difícil tener nieve y nos tengamos que ir fuera a entrenar... Pero bueno, viendo como está esto, no quiero pensar en los malos momentos de nieve.
P.-¿Qué manda su recorrido vital?
R.-La superación, no me gusta repetir ni quedarme estancado. (La repetición da seguridad). Igual es que me sobra seguridad, tengo claras las cosas. Lo que quiero es mejorar y meterme en aventuras. Repitiendo no me hago mejor, me hago peor.
P.-A ver, la última vez que derrapó.
R.-Derrapo cada día, en cada curva. (¿De la vida?). En todas, las de la vida y las del monte. Yo siempre voy derrapando, no dejo nada... Siempre voy al máximo en todo lo que puedo.
P.-¿La vida es nieve o sólo en invierno?
R.-Siempre. Hay que cogerla como viene, con sol, con viento, con nieve, malos ratos o buenos...
P.-De momento ha hecho que en Soria los perros con trineo dejaran de verse sólo en la Cabalgata.
R.-Yo he ayudado, como otros muchos. No ha sido una obsesión, han coincidido cosas, se han dado así... Soria tiene la suerte de tener un sitio espectacular. No tengo que colgarme ninguna medalla.
P.-Sólidos, líquido y gaseoso. Quédese con un estado para existir.
R.-Es difícil, pero me imagino que sólido, sí.
P.-¿Qué querrá ser cuando llegue a niño?
R.-Un posible Salva Luque.
P.-¿Lo peor que ha escuchado?
R.-Imagino que las mentiras.
P.-Y cuando corre, ¿qué escucha?
R.-Escucho cómo me hablan los perros, cómo puedo disfrutar de lo que veo, de lo que siento... Normalmente escucho felicidad, no sé cómo es ese sonido pero lo escucho.
P.-¿Qué es lo más seguro de su vida, oiga?
R.-La amistad. (A usted le gusta el riesgo...). Sí, la verdad es que sí.
P.-¿Existe un cielo para perros?
R.-Creo que para mí no lo hay. No sé si lo habrá para los perros.
P.-Qué vida más perra nos espera... ¿o no?
R.-Ojalá sea tan buena como la de mis perros.