SOCIEDAD
100 años de vida paralelos a Soria
Fuencisla Hernández se suma a la lista de 121 centenarios con los que cuenta la provincia con una celebración con más de 70 familiares en la iglesia de Santo Domingo
En primer término y vestida de negro Fuencisla Hernández durante la celebración de su cumpleaños en pasado sábado en Santo Domingo.-
La soriana de adopción Fuencisla Hernández Rivera celebró el pasado sábado su aniversario número 100, en el que estuvo acompañada por 70 familiares de Soria y llegados también de Valencia, Madrid y Segovia, además de dos hijas misioneras, una de ellas venida desde Zimbawe, monja Clarisa que ha estado en estas fechas en Santo Domingo, y la otra es monja escolapia en Japón, que volvió a su lugar de origen para la ocasión. La celebración constó de una misa en Santo Domingo y una comida en Villaciervos.
Fuencisla se suma de este modo a los 121 centenarios que hay en la provincia, de los que 33 son hombres y 88 mujeres.
Fuencisla nació en Segovia el 14 de febrero de 1915, donde estuvo viviendo hasta que se casó en 1943 y se trasladó a Soria, porque su marido veterinario, Ángel Vallejo, fue destinado a Soria después de aprobar las oposiciones. Según apuntó Fuencisla a la primera hija la tuvieron en Segovia y el resto en Soria.
De este modo estuvo viviendo en Soria capital desde 1915 hasta hace 35 años, cuando se trasladó a Valencia aprovechando las mejores condiciones meteorológicas y que allí tiene hijas y un hijo «tras lo que nosotros también nos trasladamos», comentó Fuencisla Hernández.
Según señalaron sus familiares «fue maestra hasta que se casó y después se dedicó a todos sus hijos».Se trata de un siglo en el que no duda en resaltar los momentos fundamentales que marcaron su vida, «en los que no fallan su matrimonio, las bodas de oro, los momentos del nacimiento de sus hijos y las celebraciones conjuntas con la familiares».
No obstante no se quiere pronunciar respecto a los momentos de la historia de España en los que se ha sentido más cómoda o que le generaron algún tipo de rechazo, ya que según ella «como me he dedicado a mi familia todos los momentos fueron buenos teniéndolos a ellos. Para mí no ha sido relevante el estado político. Para mí lo único relevante ha sido mi familia, con independencia de que estuviéramos en un régimen o en otro».
En lo que se refiere a la actualidad destacó que lo que más le gusta hacer «es ir a la iglesia todos los días si puedo».Además resaltó la convivencia con su grupo de la parroquia con las mujeres más cercanas a su edad, «ya que no hay mujeres de 100 años para arriba. También me gusta ver las novelas y las noticias en televisión. Siempre acompañada con los nietos y con los hijos», que la asisten constantemente y con toda la frecuencia que les es posible.
Fuencisla tiene tres hermanos vivos de un total de 14 que fueron, «por lo que ahora estoy centrada en disfrutar de la compañía de los familiares», así como de la lectura, de escuchar la radio y de ver la televisión.
Como señalaron sus familiares para llegar a esta edad no ha tenido grandes problemas de salud, «al margen de la tensión que la ha tenido un poco alta, pero que no ha supuesto ningún problema para cumplir un siglo de vida», y a ello contribuye que «no le falla el chocolate de los domingos con churros» y el optimismo con el que afronta cada día cargado de actividades.