ENTREVISTA | CARMELO ROMERO Y CÉSAR ORDÓÑEZ
«Soria tiene un buen animalario»
Las palabras destilan reflexión y tienen la puntería del arquero; los trazos, un admirable ingenio de ironía fina. El resultado lleva por título ‘Fauna humana’.
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Carmelo Romero (Pozalmuro, 1950), catedrático de Historia y escritor, y César Ordóñez (Soria, 1974), profesor y licenciado en Bellas Artes, se encontraron en Facebook y de aquel encuentro entre las nocturnidades del primero y las ilustraciones del segundo salió un libro que invita a la reflexión desde la sonrisa. Una radiografía de personajes públicos caricaturizados en un animal. Dónde empieza uno y acaba el otro no resulta tan fácil de dilucidar con algunos nombres del animalario. Ahí están Montoro, Rajoy, Rouco, Botín, Rubalcaba y así hasta 30.
Pregunta.-¿Cómo surge la idea de trasladar las características de un animal a un personaje público?
Carmelo Romero.-En principio surge como texto, como un divertimento, sin ánimo de publicar. La asociación animal y cualquier ser humano es vieja porque todos somos realmente animales. El asociarlo con políticos y personajes de la vida social es algo que tenía pensado para una sección en este periódico hace quince años y al final lo fui dejando.
César Ordóñez.-Yo vi lo que publicaba en Facebook y me gustó mucho. Es muy agradecido dibujar animales y dibujar caricaturas es también muy chulo desde el punto de vista del dibujante. Y ya mezclarlos lo tiene todo.
P.-Agradecido y comprometido, porque pueden verse querencias y animadversiones...
C.R.-Sí, no hay duda. Pueden verse muchas cosas... De todas formas, la caricatura es mucho más directa y llega más. Cuando se escribieron los textos se buscaba sobre todo, además del divertimento, que se llegara a reflexiones políticas por medio de la sonrisa. En buena medida son casi una prolongación animal: viendo las caricaturas, ahora veo algunos personajes en televisión y ya no los veo a ellos, sino al animal que hay reflejado.
C.O.-Sí, en el caso de qué animal te gusta más o qué personaje es más difícil de dibujar. Luego, la dificultad estribaba en que si dabas demasiadas características de un animal en la cara, podía dejarse de parecer. Por eso muchos de los animales tienen cuerpo de animal y la cara con matices sutiles del animal.
P.-¿Favorece una sociedad tan tensionada como la actual y un patio tan revuelto para encontrar características animales?
C.R.-Es posible que sea así. Pero desde el momento que yo tenía pensado hace quince años... Siempre ha habido una asociación y quienes tenemos raíces populares y de pueblo, hemos visto esa relación animal-ser humano muy estrecha. Y es que no dejamos de ser animales. Cada uno tenemos muchos animales dentro, muchas facetas de animales o posibles casuísticas.
C.O.-Hay personajes que se asocian por conducta y otros por parecido. Tú ves a Cándido Méndez y es que el tío tiene cara de puercoespín, tiene que pinchar. Y cuando lo dibujas es que sale solo.
P.-Empiezan ustedes llamando garrapata a Jesús Posada y luego lo convierten en un elefante. Qué feo...
C.R.-¡Nooo! Jesús es amigo, lo era hasta ahora y supongo que cuando lo lea también. A la garrapata se le dan unas características, pero el nombre de garrapata suena fuerte, sí. Están chupando, extrayendo. Y es para alguien que ha estado con muchos cargos... Ahí está personificado en Belloch. Y luego elefante tiene un tipo de características... Bueno, yo me llamo a mí mismo mosca cojonera y lobo solitario.
P.-¿Estamos ante un libro políticamente incorrecto?
C.R.-No hay ninguna duda. No es la corrección extrema. La ironía, especialmente la caricatura, ha sido cosustancial a la propia prensa. Ha habido periódicos a lo largo del XIX muy serios que siempre tenían una caricatura. Además ahora todo es incorrecto no solo políticamente, sino incorrecto socialmente, mucho más grave. E incorrecto económicamente. Hay mucha más incorrección en no pocas de las situaciones sociales que existen. Eso sí es sangrante y no mueve a la sonrisa; esto sí.
C.O.-Carmelo dice verdades, entonces tampoco es que se le pueda llevar la contraria porque es verdad. No es soez, ni burdo... Y si dice algo de un personaje, puede sentar mal, pero es. Yo he disfrutado dibujando todos los personajes.
P.-He echado de menos a Pablo Iglesias y a Albert Rivera...
C.R.-Sí, pero ellos no tienen biografía política. Es distinto que tengan una trayectoria de años, en la que ves lo que cada uno va marcando. Ahí todos tienen una trayectoria que uno analiza, luego se puede equivocar en el análisis, pero la hay. Los que estás mencionando todavía no tienen. Un año no es trayectoria política, y menos cuando se es emergente. Ahí César hace un apunte con el gorrioncillo que se escapa cuando dibuja a Rosa Díez y es Pablo Iglesias. La filosofía de Podemos está reflejada en los topillos. Eso era lo importante, no Pablo Iglesias.
P.-¿Veremos más fauna?
C.R.-Sí, por qué no. O también podemos ver una monografía sobre Soria, y Castilla y León...
P.-En clave soriana ¡qué mayor animal político que Carlos Martínez!
C.R.-Por ejemplo, pero aquí hay muchos ¡eh! ‘Fauna humana’ no solo son animales políticos, ahí está la Iglesia, con Rouco; el capital, con Botín. Y eso que estaba pensado para no publicar, si se piensa en ello todavía se puede diseñar más.
P.-Vale, pero no escurra el bulto y anticipe algún ‘animal’ soriano...
C.R.-Pueden salir muchos, y periodistas... A ver, es que si se dice un animal, cada uno de los que lo esté leyendo a ese animal le pone unas características. Si dices una persona, un animal, unas características.... Es más complejo que todo eso. Un águila, por ejemplo, puede tener unas características que casi siempre son ambivalentes. La inmensa mayoría son muy ambivalentes. Y por eso no pondría un animal a nadie porque al lector le llevaría a unas sugerencias que no tienen por qué ser las únicas. No es balones fuera ni temores.
C.O.-Es que hay que pensarlo y reflexionarlo un poco más.
P.-¿Pero tendría Mínguez las suficientes características animales para un retrato de este tipo?
C.R.-Ninguno de nosotros carecemos de características animales. Otra cosa es que se tenga biografía suficiente y que la persona que lo va a trazar lo conozca lo suficiente, es fundamental. Ahí está Juan José Lucas, también... Y si nos salimos del mundo político también hay unos cuantos... de todas las áreas... Toda la sociedad soriana es buena ganadería por sí misma. Soria tiene un buen animalario.
P.-No me resisto a preguntar por el toro ahora en San Juan.
C.R.-Hay 30 animales y falta uno; el que estaba escrito era el hombre toro. Lo publiqué, pero me desapareció. Normalmente lo escribía, cortaba y pegaba y me desapareció en el ordenador. Era sobre todo Fraga.
C.O.-Creo que pusiste algo de Pedro Sánchez...
C.R.-Sí, porque había tipos de toro, tobilleros, mansurrones... El toro da mucho de sí. El central era Fraga. El siguiente libro a lo mejor no es un animal ni una persona, sino un animal y las distintas personas que pueden representar todo eso. Y el toro ocupar el espacio central. Dentro del toro hay muchas variedades.
P.-El humano tiene todos los animales. ¿Cuál predomina en ustedes a juicio del otro?
C.O.-Yo para esto soy muy malo. Empieza tú primero.
C.R.-No, no, te dejo a ti. Según me pongas tiraré yo. (Risas).
Los dejamos con la discusión, mientras Ordóñez se autocalifica de ‘pintamonas’...