LA QUINTA ESQUINA
José Ignacio Corredor: «San Fermín y San Juan no se envidian»
«Le digo al toro que no se vuelva» / «Correr encierros es una adicción» / «Me mido más los nervios que las fuerzas» / «No valoro como un encierro el festejo de la Saca» / «Los toros no dan miedo, dan respeto»
José Ignacio Corredor.-
Guarda en su apellido la pasión por los encierros. Los de verdad. Y le resulta díficil expresar lo que sentirá mañana 7 de julio o pasado cuando sienta a poco metros el aliento de un Jandilla o un Miura. Puro vértigo, pura adrenalina: José Ignacio Corredor Martín (Soria, 1978) en estado puro. Sensación sólo entendible para quienes, como él, corren encierros. Una adicción que quiere contagiar.
Pregunta.-¿Cuál es su estado de necesidad actual?
Respuesta.-Lo que hoy se necesita es trabajo y salud. Fuera de eso necesito festejos, encierros...
P.-¿Qué tienen de intolerantes unos cuernos?
R.-Que a lo mejor no se valoren como se tienen que valorar en el aspecto taurino.
P.-No habrá paz para el toro.
R.-Bueno... El toro tiene su espacio, sus puntos de vista diferentes. Hay gente desde el punto de vista taurino y desde el antitaurino. Hay que respetar todas las valoraciones sobre el toro.
P.-Que si la Peña Taurina en la Celtibera y José Luis Palomar y Rubén Sanz se toman un Pacharán a las seis y vienen ustedes ahora a montar el encierro.
R.-Nosotros vemos a exponer lo que nos gusta, a proponer una iniciativa nueva. Como en tantos sitios de Castilla y León y de España que se hacen encierros. Queremos fomentar una actividad nueva.
P.-Dígame un monstruo que se le aparezca a veces.
R.-No sé... Algún jefe que he tenido. Nos dejó sin pagar un dinero y alguna vez me acuerdo de él.
P.-No sé si se habrá enterado pero aquí se trata más de traerlos del monte que de encerrarlos, oiga.
R.-Por supuesto. A todo el mundo que nos ha preguntado lo he dicho. Yo no valoro como un encierro lo que es el festejo de San Juan de la Saca. Sí quiero mostrar, para quien no haya tenido oportunidad de ver uno, que es lo más parecido. Soria no se puede comparar con nada, porque como la traída de la Saca no hay nada.
P.-Una irreverente. ¿Cuánta envidia tiene el santo Juan al santo Fermín?
R.-Creo que no se tienen envidia. A nosotros, creo que para bien, los que nos cuidan y nos guían son nuestro Juan y nuestro Saturio. Y creo que no tienen envidia. Pamplona tiene su fe en San Fermín y nosotros la nuestra.
P.-¿De quién se acuerda allí?
R.-Aunque parezca mentira, muchas veces cuando hay posibilidad de hacer el cántico, siempre nos acordamos de nuestros santos. Parece mentira, pero en esos momentos de nervios antes de salir (los toros) te acuerdas de los que tienes aquí, de San Saturio y de San Juan. Sí, sí te acuerdas de ellos aunque es poco tiempo para pensar.
P.-¿Qué le dice al toro?
R.-Que no se vuelva, que vaya bien, que sea noble, que tenga hermandad con la manada. Y que se separen unos de otros para que los corredores podamos coger sitio.
P.-¿Qué pasión es ésa que le lleva a repetir en Pamplona?
R.-A Pamplona y a más sitios donde hay encierros. Es como una adicción, cuanto más encierros vas o ves, más te gustan y más quieres arriesgar, y más quieres superarte. Con toros más grandes con mejores ganaderías. Es como una adicción de superación. Decir estos toros los he corrido y me han parecido nobles... Descargas mucha adrenalina también. Es algo que no está al alcance de todo el mundo. Tienes que tener una preparación física y luego mental. Es peligroso y tienes que saber cuándo te tienes que quitar o tirar al suelo. Es un poco surrealista pero es así.
P.-¿Se mide las fuerzas?
R.-Me mido más los nervios que las fuerzas. Cuando llegan los toros y se oyen los encierros de los bueyes... es decir ‘ahora’ y salir al centro de la calle para acoplarte a la manada. Controlar para delante, para atrás, que no haya nadie en el suelo. Lo que más hay que controlar son los nervios; de las fuerzas sabes tus posibilidades y hay que saber cuándo parar. Yo el año pasado hice una carrera muy larga, de las más bonitas que he hecho, casi 500 metros o así. Correr cien metros es ya superarte. Sí, estuvo bien.
P.-¿Qué sabe delante de un toro?
R.-Tienes que saber tus posibilidades, las características de la ganadería para saber lo que te vas a encontrar.
P.-¿Qué desconoce por completo?
R.-La actitud del toro. Este desconocimiento es lo único imprevisible.
P.-Eso son toros y no los ‘toritos que aquí vienen’, dice la canción.
R.-Cada festejo necesita sus reses. Estos no se podrían traer a Soria porque sería inviable. Acabaríamos todos patas arriba y no podría ser. Pero ojo, que este año hemos tenido novillos de 500 kilos. En bravura y en carácter no son iguales, pero en peso, igual sí.
P.-¿Aboga por un encierro en la plaza Mayor en 2020?
R.-No. Vamos a ir despacio. Queremos hacerlo por la trayectoria del encierro de la Saca. Es la idea que llevamos para que no haya más gastos económicos aprovechar el mismo vallado. Es lo más viable y lo más rentable por las condiciones de las calles. Hacerlo de 700/800 metros y echar novillitos pequeños, vaquillas, para que la gente vaya creando afición. No traer un toro de estos, claro.
P.-¿Qué toro le falta por lidiar?
R.-El del ser padre.
P.-¿Qué puede dar más respeto o más miedo que un toro?
R.-Los toros no te pueden dar miedo, dan respeto pero no miedo. Miedo nunca, si no, no estarías.