HACIENDA
La regularización catastral afecta ya a 118 pueblos
El programa iniciado desde Hacienda se enmarca en la lucha contra el fraude
Un total de 118 municipios de la provincia de Soria están siendo objeto del proceso de regularización catastral iniciado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Desde el Ministerio señalan que este procedimiento forma parte de un plan nacional que se desarrollará entre 2013 y 2016 y lo que se pretende, a grandes rasgos, es corregir los errores u omisiones que se hayan cometido. En el conjunto del país hay más de 3.000 municipios en los que se está investigando el catastro.
Según recoge la propia web del Catastro «el procedimiento de regularización catastral es uno de los procedimientos de incorporación al Catastro Inmobiliario de los bienes inmuebles urbanos y rústicos con construcción, así como de las alteraciones de sus características, en supuestos de incumplimiento de la obligación de declarar de forma completa y correcta las circunstancias determinantes de un alta o modificación catastral». Su finalidad es «garantizar la adecuada concordancia de la descripción catastral de los bienes inmuebles con la realidad». «La regularización de la descripción de los bienes inmuebles está sujeta a la tasa de regularización catastral», indicaron desde el citado organismo.
Desde el Catastro explican que «los efectos de la incorporación al Catastro, tanto de los inmuebles como de las alteraciones de su descripción catastral, se producen desde el día siguiente al del hecho, acto o negocio que origina la incorporación o modificación catastral». Asimismo, inciden en que «la regularización de la descripción de los bienes inmuebles está sujeta a la tasa de regularización catastral, cuya cuantía es de 60 euros por cada uno de los inmuebles objeto de regularización». Desde el Ministerio recordaron que la función del Catastro es mantener una imagen fiel de lo que ocurre y de lo que se trata ahora es de comprobar que si la realidad de los diferentes municipios se corresponde con los datos que tiene el Catastro. Por ejemplo, sería el caso de un particular que posee una vivienda y que en los últimos años ha ampliado su superficie sin comunicarlo al Catastro. Desde el Ministerio indicaron que no se trata de legalizar construcciones y advirtieron que «la regularización catastral no implica una nueva revisión de valores catastrales: los inmuebles regularizados se valoran con los valores vigentes en cada municipio hasta la fecha».
Hacienda incidió en que «no se trata de un procedimiento de valoración al uso, sino de un procedimiento de lucha contra el fraude para aflorar inmuebles que están disfrutando de los servicios públicos municipales a costa de los titulares de los inmuebles correctamente declarados».
Desde el Ministerio de Hacienda quisieron explicar que «el plan de regularización catastral no multa las obras ilegales» y recordaron que «es competencia de las autoridades municipales y autonómicas el ejercicio de las labores de policía urbanística, calificación de infracciones e imposición de sanciones en el ámbito de sus competencias y su incorporación al Catastro no convalida ninguna de esas situaciones pues, como está definido en la ley, el Catastro es un registro administrativo en el que se describen bienes inmuebles rústicos, urbanos o de características especiales de acuerdo con los parámetros establecidos legalmente».