TRIBUNALES
La defensa de los acusados de robar luz insinúa que sufren un ‘complot’
Un guardia civil declara que la relación de uno de los agentes y el sargento era «un polvorín»
El abogado defensor de los dos guardias civiles del cuartel de Ágreda acusados de un delito leve y una falta de defraudación de fluido eléctrico pidió ayer la libre absolución para su clientes al considerar que no hay pruebas de que son los responsables de una instalación fraudulenta que había en las dependencias para robar luz y pagar menos a la compañía eléctrica.
La defensa descargó cualquier responsabilidad sobre ambos acusados, J.M.H., y S.R.M., y del primero insinuó que estaba «sometido» a un acoso por parte de sus superiores, algo que intentó desmontar en su conclusiones definitivas el Ministerio Fiscal que pidió sentencias condenatorias para ambos.
La Fiscalía modificó el delito que le imputa a J.M.H. El fiscal acusó a este guardia civil de un delito leve de defraudación de fluido eléctrico, para el que solicitó una multa de 3.650 euros y, alternativamente, un delito en grado de tentativa contra el patrimonio.
Para el segundo acusado, S.R.M., el Ministerio fiscal solicitó una multa de 600 euros como autor de una falta de defraudación de fluido eléctrico. A ambas peticiones se adhirió el Abogado del Estado que, como el fiscal, solicitó que J.M.H, indemnizara a la Comandancia de la Guardia Civil en la cantidad de 2.373,99 euros, cuantía estimada que corresponde al valor de la luz presuntamente robada.
La defensa intentó ayer, en la segunda jornada de la vista oral, demostrar que sus patrocinados no eran los autores de la instalación clandestina, que conectaba el pabellón del cuartel en el que residían los dos acusados con un cuadro eléctrico de las dependencias comunes del inmueble, con la declaración de al menos dos agentes de la Guardia Civil, uno de Seguridad Ciudadana y el otro de Seprona.
El agente de Seguridad Ciudadana definió la relación de J.M.H. con los superiores del cuartel de Ágreda como «un polvorín». Este guardia civil afirmó que en el cuarto del Comandante había copia de las llaves de todos los pabellones en los que residen guardias del cuartel. Una afirmación, a preguntas de la defensa, dirigida a insinuar que se podía entrar en las viviendas cuando no estuvieran los adjudicatarios de las mismas.
Este guardia civil aseguró que desde que él está en el cuartel se salta con frecuencia la luz, algo que no corraboró el otro agente que declaró a petición de la defensa, adscrito al Seprona, que apuntó que desde que se cambió el sistema de calefacción a gas natural ya no se producen los cortes que sí se sucedían hasta el año 2014. Este agente también insinuó que había mandos que tenían en el despacho una temperatura media de unos 30 grados aunque fuera invierno.
También declaró un electricista que fue al cuartel el 13 de diciembre de 2013, un día después de que los mandos del cuartel descubrieran la supuesta instalación clandestina, que señaló que ese día sí había un agujero en la pared cerca de la instalación a la que supuestamente estaba el cable que salía del pabellón en el que residían los acusados pero negó que en la regleta que revisó saliera un cable y, por tanto, que pasara por el agujero.
El electricista aseguró que los cortes de luz podían deberse a un consumo excesivo o por la derivación de algún aparato.