PATRIMONIO
Segipsa pregunta si inicia las obras de Subdelegación
La sociedad pide aclarar si la licencia actual sirve para el nuevo proyecto

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La Sociedad Estatal de Gestión Inmobiliaria de Patrimonio S.A. (SEGIPSA) ha remitido un escrito al Ayuntamiento de Soria para aclarar si la licencia de obra que tiene actualmente para intervenir en el edificio del Banco de España es apropiada para acometer el nuevo proyecto sobre el edificio, es decir, transformarlo para acoger las dependencias Subdelegación del Gobierno o si tiene que solicitar un nuevo permiso. El trámite adinistrativo supone en la práctica la demostración de que desde el Ministerio de Cultura tienen claro que el destino del edificio tendrá un uso administrativo.
La carta remitida desde Segipsa al Ayuntamiento supone que el El Gobierno sigue adelante con los planes desvelados en el mes de octubre del pasado año. En ese momento se conocidó que el edificio del Banco de España no se convertiría ni en el Museo Nacional de la Fotografía ni en cualquier otra entidad cultural. Desde ese instente numerosas voces en la provincia se han alzado para reclamar que se mantuviese el destino cultural del complejo. Especialmente crítico se ha mostrado el PSOE de Soria en desensa del uso cultural del edificio solicitando incluso que la decisión final no se tome hasta la dfefinitiva configuración del nuevo Gobierno de la nación.
En este momento las obras de rehabilitación del complejo están paralizadas en tanto se concluye cn la redacción del proyecto definitivo de actuación. Según fuentes del Ministerio de Hacienda el proyecto se está redactando y es el que adapatará el interior del edificio para que pueda acoger la sede de la Subdelegación del Gobierno.
Asimismo, de forma paralela se sigue trabajando para intentar llegar a un acuerdo con la empresa adjudicataria de las obras, Corsán-Corvián. Dado los cambios introducidos en el proyecto hay conversaciones para saber si Corsán sigue adelante con el proyecto y en qué condiciones. En el peor de los escenarios, como ha ocurrido con el tramo Langa-Aranda de la A-11, la situación prodía derivar en una rescisión del contrato. Llegado el caso el proyecto se retrasaría considerablemente la tener que iniciarse de nuevo un proceso de licitación de la obra.