CLIMATOLOGÍA
Menos frío y más lluvia en invierno
El cambio climático hace que Soria marque nuevos ‘récords’ de temperatura y precipitaciones en los últimos años, haciendo buena la creencia popular de que antaño hacía más frío
Viandantes en una jornada lluviosa de este invierno, concretamente el 5 de enero.-ÁLVARO MARTÍNEZ
El calentamiento global ya es más que una teoría. El año 2015 fue el más cálido de la historia según señalan los expertos internacionales y 2016 lleva camino de arrebatarle ese ‘honor’. Además, enero y febrero de este 2016 también han sido los más calurosos de la historia con una subida media de más de un grado. Sin embargo en Soria no es el único capítulo en el que se está notando un cambio. Cada vez salen más días lluviosos.
Los datos históricos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) evidencia que a Soria no sólo le sube el mercurio, sino que además salen bastantes más días con precipitaciones. Como bien perciben los mayores, antes sí que hacía más frío, pero además ahora llueve más.
La Aemet registra estos datos desde 1943, esto es, hay 73 años para comparar. Pues bien, el enero con la temperatura media más alta data ya de este mismo 2016 (cinco grados), el febrero más cálido fue el de 1990 (7,6 grados) y el marzo más primaveral se registró en 1997 (10,4 grados). Esto es, desde la década de los 90 se han batido los récords anteriores.
Los meses invernales más fríos fueron el enero de 1945, el febrero de 1956 y el marzo de 1971. Soria ya no bate sus récords de frío, sino los de calor en su estación más dura, y desde comienzos de los 70 los registros tienden hacia el calentamiento paulatino.
Donde se nota todavía más que algo está cambiando en Soria es en las precipitaciones. El enero con más días de lluvia fue el de 1988, con 20 jornadas pasadas por agua, dos de cada tres. El febrero más húmedo fue el de 2013, con 22 días de precipitación, tres de cada cuatro. Y el marzo con más jornadas de lluvia fue el de 2013, con 21 días de precipitaciones. De los 73 años analizados, dos de los tres hitos se concentran en la última década.
Otro dato que refuerza la sensación de que llueve más que antes es el de la máxima precipitación recogida en un sólo día según los datos de la Aemet relativos al observatorio de la capital. Entre los últimos 73 eneros sorianos, el día que más agua cayó fue el 10 de este mismo año, con 31,8 litros por metro cuadrado.
Respecto a febrero, la jornada más copiosa fue la del día 25 del año 2003, con 38,4 litros por metros cuadrado. Y en lo relativo a marzo, el día 29 en 2013 marcó un hito repitiendo el máximo de enero. De nuevo se observa que los datos del nuevo siglo, todavía ‘joven’, superan a los del siglo pasado.
No obstante si algo definía a los inviernos sorianos era la nieve, y ahí parece que la tendencia no ha cambiado tanto. Aunque ahora cuaje menos y en muchas ocasiones sean chubascos pequeños, las jornadas de nieve siguen siendo abundantes. El enero con más días de nieve fue el de 1985, con 14 apariciones de los copos blancos.
El febrero con mayor frecuencia nival fue en 1986, con otros tantos días. Sin embargo el marzo en el que más días ha nevado sobre la capital es el de este año. Hasta en 10 ocasiones la Aemet constató la caída de precipitaciones sólidas. Todavía nieva con frecuencia.
A pesar de que algunos datos evidencia que los últimos inviernos son más cálidos y húmedos, siempre hay excepciones. Dentro de los valores extremos registrados, la mínima en un mes de marzo es del cercano 2005 con 12,8 grados bajo cero en el primer día del mes. Para encontrar las mínimas en enero y febrero hay que irse a 1972 y 1986, con 14 grados bajo cero en ambos casos. Y las máximas de enero y marzo superaron los 20 grados en 1944.