Heraldo-Diario de Soria

SORIANOS POR EL MUNDO

Irlanda, «un país que te deja con ganas de más»

Mónica Lapuerta se ha trasladado a Cork por motivos profesionales y en sus ratos libres aprovecha para conocer cada rincón

Mónica con el castillo de Kylemore Abbey, en Connemara (condado de Galway), al fondo.-

Mónica con el castillo de Kylemore Abbey, en Connemara (condado de Galway), al fondo.-

Soria

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«Me animé a dar este porque era una gran oportunidad para conocer otro idioma y cultura y para crecer como persona». Así explica Mónica Lapuerta Corchón, soriana de 24 años, su decisión de trasladarse a Irlanda durante tres meses. A ello se suma «la difícil situación en España, donde no se dan muchas oportunidades a los jóvenes».

Esta joven es Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y actualmente trabaja en CEAEngineers & Architects. Había vivido durante el pasado mes de febrero en Inglaterra, realizando proyectos de voluntariado, pero esta ha sido la primera vez que ha viajado a Irlanda, «pero no será la última, de eso estoy segura». «Irlanda es de esos países que te deja con ganas de más», asegura la joven soriana.

Su llegada a ese país fue en un día lluvioso «de los que abundan aquí» y reconoce que «tanto Irlanda como los irlandeses te reciben con los brazos abiertos. Los irlandeses son gente ‘superabierta’ y felices. Siempre están dispuestos a ayudarte». Su adaptación fue «muy rápida» porque «en cuestión de días parecía que llevaba viviendo aquí ya meses». Respecto al idioma, se fue acostumbrando poco a poco al marcado acento de Cork; y sobre el clima y la comida, dice que «es tema aparte», porque «si vienes a Irlanda te tienes que olvidar del sol y de la comida mediterránea».

En cuanto a su día a día en Irlanda, trabaja de 9 a 17 horas y cuando sale aprovecha para tomar algo o quedar con amigos, mientras que el fin de semana lo dedica a hacer turismo. «Intento aprovechar todo el tiempo que tengo los fines de semana para viajar y conocer los rincones más entrañables tanto de Cork como del resto del país», indica. «En Irlanda hay tiempo para todo. No solo hay que trabajar, sino que también hay tiempo para el ocio. Los horarios son muy diferentes a los de España, porque aquí la noche comienza a las 21 horas y a las 3 horas cierran los bares», añade.

Allí conoce a bastantes españoles, que se encuentran en Irlanda disfrutando de becas de Castilla y León. Pero sus amistades allí son «de todas las partes». «Desde irlandeses en el trabajo hasta franceses, italianos, brasileños, alemanes...», explica Mónica desde Cork, una bonita ciudad irlandesa.

Lo que más le gusta de Irlanda es «su naturaleza y rincones como los Cliffs of Mother, un punto turístico para todo el mundo que visita el país». Le ha sorprendido gratamente Galway, «una ciudad mágica». Y también se queda con la música en directo de la calle y los bares. «Irlanda es un país que enamora, por la gran acogida que te brinda desde el primer día», afirma la joven soriana.

La situación económica de Irlanda «no tiene nada que ver con la de España. La vida de la gente aquí no ha cambiado mucho, algo que sí ha ocurrido en nuestro país». Lleva tres meses allí y no ha viajado todavía a España porque «el tiempo se pasa volando y he aprovechado para conocer Irlanda cada rato libre que tenía». Tampoco pudo estar en San Juan, a pesar de que su hermano fue jurado este año, ya que se trasladó a Irlanda a principios del mes de junio.

REGRESARÁ A IRLANDA

En principio, Mónica Lapuerta Corchón regresará a España el 11 de septiembre, «pero nunca se sabe lo que puede pasar...». «Volveré a Irlanda, eso lo tengo seguro, no sé si para trabajar o para acabar de ver las cosas que no me ha dado tiempo de visitar», añade. «La verdad es que prefiero vivir en España. Al estar fuera aprendes a valorar las cantidades de cosas que tenemos y que muchas veces nos vamos fuera a buscarlas mientras las tenemos a la vuelta de la esquina. Pero tampoco me importaría vivir una temporada fuera. Eso el tiempo lo dirá», según la joven. Allí echa de menos a la familia y a los amigos. «En cuanto llegue, una tortilla de patata de mi madre no puede faltar», bromea.

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