Sucesos
Los delitos cibernéticos son residuales en Soria
Solo se registran 5 imputaciones durante el último año, siendo los hechos más comunes las amenazas y conexiones y también los fraudes electrónicos
Los agentes de la Policía luchan contra las nuevas formas de delincuencia.-El Mundo
Soria es la provincia de Castilla y León en la que se ha registrado un menor número de detenidos o imputados a lo largo del último año, según los datos ofrecidos por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior. La provincia, claramente a la cola en esta materia, se ‘conformó’ con un total de 5 casos, muy alejada de los 81 acontecidos en Valladolid y Burgos, ambas a la cabeza regional, por delante de León, con 77, y Palencia con 55. Por la parte baja, menos tocada por este tipo de delincuencia, tras Soria, se colocaron Ávila y Zamora, ambas con nueve, Segovia, con 21, y Salamanca, con 47.
Los 5 casos de Soria tuvieron que ver en 2 casos con las amenazas y las coacciones, 2 por fraude electrónico y 1 por interferencia en los datos y en el sistema.
El número de detenidos o imputados por delitos cibernéticos en el conjunto de Castilla y León se ha incrementado en los últimos 5 años un 61%, al pasar de los 239 contabilizados en 2011 a los 385 del pasado ejercicio.
Del total de los detenidos, más del 42% (165), se deben a casos de fraudes y estafas, mientras que el 30,6% (118) está relacionado con amenazas y coacciones. En tercer lugar, pero ya a mucha distancia, aparecen los imputados por delitos sexuales, que representan el 7,5% del total (29), y los casos de acceso e interceptación ilícita, con 23 detenidos. En este apartado se engloban los casos en los que el delincuente accede a una cuenta de correo o un perfil de redes sociales sin consentimiento del titular y difunde la información que está almacenada.
tendencia
A pesar de este incremento, desde la Policía Nacional se detecta un cambio de tendencia y una mayor concienciación de los usuarios a la hora de utilizar internet y las redes sociales. Para el jefe del Grupo de Investigación Tecnológica (GIT) de la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León, Víctor Panizo, las campañas de concienciación puestas en marcha por el propio CNP, en especial las dirigidas a los menores y los padres con charlas en los colegios e institutos, están dando sus frutos. En Soria se han hecho también con regularidad de modo itinerante como eficaz modo de advertencia en distintos centros educativos.
A pesar de este avance, que el pasado año se tradujo en la Comunidad en un ligero descenso de los detenidos e imputados con relación a 2014 (-9), Panizo reconoce que el crecimiento exponencial en el uso de internet que se viene registrado provoca también un aumento de los llamados delitos cibernéticos, que evolucionan al mismo tiempo que las nuevas tecnologías de la información.
En este sentido, asegura que muchos casos lo único que cambia es la forma del engaño y los clásicos timos como los de la estampita o el tocomocho dejan paso ahora a otros que utilizan la red como el conocido como ‘la novia rusa’, en el que a base de paciencia y utilizando el anonimato que proporciona la red se hace creer a la víctima que se ha ganado el cariño de una mujer extranjera que no puede venir a España por falta de dinero. Al final, cuando el timado ha enviado diversas cantidades de dinero, que en algunos casos han superado los 4.000 euros, la ‘novia’ en cuestión desaparece. Esta misma modalidad se utiliza con el anzuelo de una oferta de trabajo.
En el caso de los menores, el jefe del GIT recomienda que para evitar que los delincuentes se aprovechen de la falta de reparos que los menores tienen para preservar su intimidad, es necesario que los padres supervisen el uso que hacen de internet y de las redes sociales de sus hijos, y que al menos hasta los 14 años no tengan un perfil en determinadas redes sociales.
Además de los delitos en los que hay menores implicados, los principales caballos de batalla de la Policía Nacional en la Comunidad ahora son los casos de ‘sextorsión’, una nueva modalidad delictiva, y los fraudes que se cometen a través de denominado ‘cryptolocker’, cuando el delincuente, mediante un correo electrónico o una aplicación manipulada, logra introducir un virus en el ordenador o el teléfono y encripta todos los archivos, para después reclamar un ‘rescate’ en el caso de que se quiera recuperar la información almacenada.
En el caso de la ‘sextorsión’ el delincuente suele crear un perfil falso en las redes sociales en el que aparenta ser una mujer atractiva interactuando a continuación con las víctimas potenciales. Se empieza entablando una conversación normal para ganarse su confianza y conseguir la mayor cantidad de datos posibles de la víctima como la ciudad en que vive, teléfono y otros. Posteriormente se intercambiar fotos que van subiendo de tono hasta llegar a imágenes de alto contenido sexual, llegando incluso a mantener ‘cibersexo’ voluntario, momento en que el delincuente corta la comunicación. Después, el ciberdelincuente chantajea a la víctima con hacer público en internet las imágenes sino abona una cantidad de dinero.
También se alerta de que cada vez se vienen registrando más casos de ‘sexting’. En este caso el delincuente utiliza una imagen o un vídeo de carácter íntimo que una persona le ha remitido de forma voluntaria para difundirlo sin su autorización. En el caso de los menores estos pueden ser incluso víctimas de ciberacoso sexual (’childgrooming’) por parte de ‘ciberdepredadores’ o acoso en el entorno escolar utilizando las TICS (’ciberbullying’).