SOCIEDAD
Mínguez, en el terremoto griego
El seísmo sorprende al alcalde de Soria en una reunión europea en Chíos / «Fue más la sensación de pánico, la gente corriendo, las lámparas cayendo y la sensación de alarma»
Un hombre camina entre los escombros que desprendió el terremoto.-REUTERS
El alcalde de Soria, Carlos Martínez Mínguez, fue testigo de excepción del terremoto sufrido en la tarde del lunes en el sur de Grecia y el norte de la costa turca. El regidor municipal se encontraba en la asamblea del Comité Europeo de Municipios y Regiones (CEMR), cuyos miembros se vieron obligados a desalojar el edificio en el que se encontraban reunidos.
La parte más afectada por el terremoto fue la isla de Lesbos y Mínguez se encontraba a 20 kilómetros, en Chíos. «Tampoco me asusté mucho, es casi más la sensación de pánico de la gente corriendo en la sala intentando buscar una salida que el propio hecho en sí». Dependiendo de qué instituto se consulte, el Griego o el turco, el seísmo oscila entre los 6,1 y los 6,3 grados en la escala de Richter.
En declaraciones a la Cadena Ser, el alcalde de Soria reconoció que «es verdad que la sacudida duró en torno al minuto o minuto y poco. Estaba leyendo la documentación y es más la sensación de pánico, la gente corriendo, las lámparas cayendo al suelo y la sensación de alarma que se generó. Pero no fue un susto exagerado», apuntó sobre los primeros instantes.
«Es verdad que cuando ves las imágenes del municipio de al lado, donde cayó el campanario y varias casas –finalmente hay uno o dos fallecidos, lamentablemente– te das cuenta de la magnitud de lo que ha pasado». Ayer el balance era de una mujer de 43 años, fallecida bajo los escombros de su casa en Lesbos. Además se produjeron cuantiosos daños materiales tanto en viviendas como en edificios públicos.
«En el momento estuve tranquilo», apuntó el alcalde de Soria, quien además estaba acompañado por otros representantes españoles de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que también vivieron de primera mano el seísmo. «Estaba la alcaldesa de Logroño (Cuca Gamarra), estaban también del Ayuntamiento de Bilbao, unos cuantos alcaldes y alcaldesas del ámbito europeo y muchos técnicos» de distintos ayuntamientos de todo el continente.
Aunque Chíos no sufrió toda la virulencia de temblor de tierra «la verdad es que el pánico sí que cundió en la sala. Luego cuando lo piensas y coges perspectiva, piensas que es una cosa que ojalá no tenga que volver a pasar en mi vida. Casi te tiemblan más las piernas cinco minutos después de pasar que en el momento», apuntó el alcalde ya en la mañana de ayer.
A raíz del terremoto el edificio en el que se desarrollaba la reunión. «Hay un parque justo enfrente y no quedó nadie dentro hasta que hicieron una revisión de la estructura del edificio». No obstante «la red eléctrica se cayó y durante la tarde de ayer (por el lunes) no pudimos más que entrar a recoger la documentación, que quedó todo desparramado por el suelo. Hoy (por ayer) hemos reanudado la hoja de trabajo que ayer por la tarde quedó suspendida».
A pesar de las lógicas dudas de los primeros momentos, «cuando pegó la sacudida fuerte sí que te das cuenta de que aquello puede ser un terremoto pero no le di la importancia que pudiera tener porque Soria no es un lugar de seísmos. No estamos acostumbrados», indicó el regidor municipal. En la isla griega «la gente lo vivió con normalidad en la calle pero dentro de cierto pánico».
Tras el susto se comprobó que «en la isla de Chíos no ha habido prácticamente daños materiales. El epicentro estaba a 20 kilómetros». El pueblo Vrises, con 700 habitantes, de la isla griega de Lesbos quedó prácticamente destrozado por el fuerte seísmo que se produjo en el mar Egeo, según indicó el director de la organización de protección ante terremotos de Grecia (OASP), Efthymios Lekkas, en la cadena estatal ERT. El 80% del pueblo quedó destrozado, informa DPA.