Sociedad
De Hyde Park a la Dehesa para compartir arte
El nuevo ciclo de ‘Los domingos al sol’ suma obras de fotógrafos a sus exposiciones libres
La muestra despertó gran expectación a lo largo de la mañana de ayer domingo.-Daniel Rodríguez
Arte a pie de calle. El inicio ayer de un nuevo ciclo de ‘Los domingos al sol’, la muestra libre, colectiva y compartida, que recupera para Soria el espíritu de grandes capitales europeas, en las que creadores de distinto tipo muestran en público sus trabajos, está de vuelta.
Los curiosos podrán disfrutar de la iniciativa durante todos los festivos de este mes de septiembre en la valla que une la Dehesa y el Espolón, espacio artístico, improvisado, abierto y público, que dará sólido cobijo a todos aquellos que quieran colgar su producción.
Olga Reb, su alma máter, explica que todo comenzó con un viaje a Londres y con una visita a Hyde Park, en cuya valla los domingos exponen pintores, algo que también la impulsora de esta versión soriana ha visto también en otras ciudades. La fuerza de este estímulo, en estrecha relación «con el parque de La Dehesa y con la gran cantidad de gente que en Soria pinta en casa» sin la obligación «de ser necesariamente profesionales o famosos» hizo el resto.
El siguiente paso fue el de dotar de visibilidad a este universo escondido en la capital, razón por la que Reb decidió plantear a Jesús Bárez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Soria, esta posibilidad.
La idea de sacar los cuadros a la calle encantó al edil, pero el primer problema que hubo que vencer fue el del desafío climatológico «porque todos conocemos el tiempo que tenemos en Soria». De ahí la razón de abrir la experiencia un mes de septiembre, teniendo réplica en mayo de este año, previa a este nueva convocatoria que, como novedad, ayer se abrió también al mundo de la fotografía.
«Esto es libre completamente y no hay que apuntarse en ningún sitio previamente. El que llega se coloca detrás del último que haya ocupado su puesto y simplemente expone su obra, pudiendo traer una pieza o todas aquellas que quiera».
La intención expositora es la que está en la raíz de esta acción cultural asumida en plural, aunque no se descarta que si alguno particularmente tiene la suerte de poder vender, «algo que está difícil en el mundo del arte, pueda hacerlo».
Este mes de septiembre la muestra se ha abierto más «a los amigos fotógrafos, porque el formato de colgar es muy similar». Ayer ya hubo dos pioneros que dejaron su formidable trabajo ante los ojos de los paseantes. «Los hay que solo curiosean y otros que quieren algo más, también los que se encuentran con esto mientras dan un paseo y notan el calor que se da a la ciudad. A todos les animamos a que se vengan un domingo aquí y muestren lo que hacen. Algunos ya lo han hecho», revela Reb.
El techo de la iniciativa está por ver. Incluso se barajó que este septiembre pudiese ser el último, para evitar el estancamiento y la repetición de autores «porque no queremos aburrir y aunque se vayan variando los trabajos se podía caer en esta estado», pero la apertura e foco hacia el mundo de la fotografía ha reactivado una muestra que puede ir a más con esta contribución y recibir un pequeño empujón. Por ello «mientras siga habiendo gente que se anime es muy interesante que una iniciativa así pueda seguir existiendo».
Ayer se contabilizaban una decena de expositores «aunque la vez que más hemos estados ha sido veintidós, incluso con la participación de niños pequeños y abuelos, algo que nos abre el corazón y nos hace estar muy contentos».