TRIBUNALES
Condenado a año y medio de prisión por atropellar a un peatón que falleció
El acusado, junto con el seguro, debe indemnizar a la familia de la víctima con 200.000 euros
El Juzgado de lo Penal de Soria ha condenado a un año y medio de prisión a S.C.C. como autor de un delito de homicidio por imprudencia grave, al considerarle culpable del fallecimiento de un peatón al que atropelló en un paso de cebra, en la avenida Valladolid de la capital, en un accidente ocurrido en diciembre de 2015.
La pena impuesta recoge asimismo la prohibición por un periodo de dos años para conducir vehículos a motor y ciclomotores. Asimismo, la indemnización fijada por el juez a abonar a la familia de la víctima se eleva finalmente a 200.000 euros, a la que han de hacer frente de forma conjunta el acusado y la empresa aseguradora del vehículo que conducía en el momento del atropello. La cantidad ha sido ya satisfecha, según informaron a este medio fuentes judiciales.
La Fiscalía había solicitado inicialmente dos años y medio de prisión y cuatro años de inhabilitación. El juicio no llegó a celebrarse ya que tanto el fiscal como la defensa llegaron a un acuerdo de conformidad sobre la pena a imponer.
El accidente por el que fue acusado S.C.C. se produjo el 9 de diciembre de 2015, a las 12.30 horas, en la avenida de Valladolid, cuando el acusado conducía un camión de la empresa en la que era empleado. Atropelló en el paso de peatones a B.T.M., quien falleció una semana después del trágico suceso por fracaso multiorgánico.
«Venía circulando con una completa desatención a las circunstancias del tráfico y a la señalización viaria», recogía el fiscal en su escrito de acusación, con lo que al alcanzar el número 58 de la avenida no se apercibió de la presencia de un peatón que en esos momentos cruzaba de derecha a izquierda la calzada, en un paso habilitado al efecto. Se da la circunstancia de que el punto del accidente es un tramo recto que cuenta con perfecta visibilidad y que, según sostenía la acusación, en el momento de los hechos no tenía ningún obstáculo que «impidiera, limitara o redujera la perfecta observancia de las circunstancias viarias». Además, el paso de peatones está igualmente señalizado horizontal y verticalmente, por lo que puede considerarse que no existía obstáculo alguno que impidiera observar el acceso de peatones desde la acera a la calzada.
El acusado no respetó la prioridad del paso del peatón, al que atropelló provocando que saliera desplazado varios metros y quedara tendido en la calzada hasta que fue atendido por los sanitarios y trasladado al cento hospitalario. B.T.M., de 53 años, sufrió un gravísimo traumatismo craneoencefálico con graves lesiones cerebrales que determinaron su fallecimiento días después por «fracaso multiorgánico».
Tristemente, la avenida Valladolid es escenario frecuente de atropellos a peatones.