Las luces de Navidad se reforzarán con al menos once espacios más
El contrato para cubrir 34 calles y plazas mantiene la gran bola de Mariano Granados

La bola luminosa de la plaza de Mariano Granados.-Valentín Guisande
Toda una sorpresa y del agrado del público y comerciantes la iluminación de las calles en las pasadas Navidades. Una experiencia que se repetirá en los próximos años con el planteamiento de un refuerzo de espacios a cargo del contrato. Si bien sobre el terreno en la pasada ocasión se ornamentaron algunas calles más allá del listado con las obligaciones del pliego, ahora se añade a él un buen número de zonas públicas. Hasta en once puntos se intensifican los requerimientos mínimos para el contratista, que podrá incrementar la oferta y sumar así más puntos en la valoración.
El contrato, recientemente licitado de manera que los plazos no supongan un obstáculo para las empresas, mantiene la misma cuantía que el de las pasadas fiestas. Entonces se movilizaron 140.000 euros. Los mismos que en la temporada 2019-2020. La diferencia es que la relación con la firma adjudicataria será por dos años. Así, son 280.000 euros los que se ponen sobre la mesa inicialmente sobre la mesa. A los que hay que añadir la cobertura para una tercera anualidad, en el caso de que se acuerde una prórroga. En total, el valor estimado del contrato asciende a 508.000 euros, teniendo en cuenta el IVA.
En las pasadas Navidades el pliego contemplaba 23 calles y plazas y en la actualidad constan 34. La lista asume los puntos precedentes y añade las calles Santa María, Mesta, Callejón del Pregonero, Campo, avenida de Navarra, Alfonso VIII, Mariano Vicén, Doctrina, Medinaceli, el Rincón de Bécquer y Real. La prueba que tanto interés suscitó en la precedente campaña comprendía (y en el actual periodo se mantiene) la plaza Mayor, Aguirre, El Collado, Estudios, Instituto, Aduana Vieja, Teatinos, Callejón de San Clemente, San Juan, Claustrilla, plaza de San Clemente, plaza de San Esteban, Puertas de Pro, Numancia, la puerta de la Dehesa, Espolón, Bernardo Robles, el Rosel y San Blas, Ferial, Vicente Tutor, Marqués de Vadillo, Herradores y Mariano Granados.
Los adornos van de arcos a cordón luminoso, decoraciones en los árboles a los motivos en las farolas. De manera explícita el Consistorio reclama un gran árbol artificial en cono para la plaza Mayor. Y mantiene el requisito de un elemento que tanto juego dio en las anteriores Navidades: la gran bola LED de doce metros de diámetro en Mariano Granados, con tres pases musicales diarios.
La calidad estética y la variedad se consideran esenciales a la hora de valorar las propuestas. Al tiempo, el Consistorio busca el respeto hacia el medio ambiente, de la mano de sistemas eficientes y de bajo consumo. Incluso se ha pensado en las instalaciones en los árboles, que deberán ser tales que el calor no afecte a los ejemplares.
De esta manera se sigue en la línea de la campaña precedente, también en el aspecto de dotar a la ciudad de un diseño homogéneo y reconocible. La iluminación seguirá una pauta común, con una pauta estética común, sin saltos en la apariencia. El color de las luminarias se piensa principalmente en blanco, si bien la empresa puede añadir toques de otros colores que acaben dando más vistosidad al conjunto.
Más allá del árbol y la bola, con sus puntos indicados de manera precisa, el pliego apunta a la necesidad de disponer en cuatro calles o fachadas juegos de secuencias para dar sensación de movimiento. Y para dos plazas o avenidas se piensa en figuras con volumen. El contratista podrá variar en un 20% la relación de calles, eso sí, siempre que las sustitutas sean de similares características.
Con una mayor duración de la relación con la empresa, el Consistorio ha previsto las variaciones de imagen de un año a otro. El pino y la bola tendrán que cambiarse en la segunda anualidad y también se renovará al menos una cuarta parte de los motivos. El resto podrá rotar por las calles.
En la adjudicación tiene un peso importante lo económico, ya que el menor precio puede sumar hasta 60 de los 100 puntos de la valoración. El resto son criterios subjetivos. El proyecto de iluminación (prestancia de la ornamentación, seguridad y calidad de los materiales, control remoto y ampliación de calles) pesa 35 puntos. También se piensa en los trabajadores, pues la mejora de las condiciones laborales puede otorgar otros cinco.