POLÍTICA
La PPSO exige la Alcaldía de El Burgo en diciembre o adiós al pacto
Da al PP una semana para que responda o «se quedan solos» en la Diputación

José Antonio de Miguel y Antonio Pardo.-VALENTÍN GUISANDE
La cuenta atrás está en marcha y , si se agota, volará por los aires el pacto entre PP y PPSO. Si Antonio Pardo no es alcalde de El Burgo de Osma en diciembre, adiós al acuerdo en la Diputación. Así de claro se mostró ayer el presidente de la Plataforma y diputado provincial, José Antonio de Miguel, quien recalcó que no se está pidiendo nada que no se contemplase ya cuando se decidió llegar a un acuerdo.
En la tarde del viernes se celebró una comisión de seguimiento del pacto, ya prevista, y básicamente sirvió para «trasladar lo que ya comentamos por burofax pero ya de palabra». La exigencia no es otra que cumplir un acuerdo que engloba, entre otras cuestiones, apoyo para que la PPSO gobierne en El Burgo, el sí ejecutado respaldo en la Diputación para que la presida Benito Serrano o la integración de ambas formaciones.
«Queremos que los pactos se cumplan», lo que conlleva la firma de «la reversión en El Burgo de Osma» del acuerdo entre PP y PSOE para turnarse dos años cada candidato al frente de la Alcaldía. De Miguel recordó que cuando se suscribió el pacto PP-PPSO «para Diputación» se contempló el respaldo popular a Pardo. Y no ha llegado.
Concretamente «ponía que a fecha de 1 de diciembre» debería darse el paso. Sin embargo «no llegó a efecto» y hoy por hoy el alcalde es Miguel Cobo, del PP, con Martín Navas, socialista, en la recámara y como socio de Gobierno.
La cita fecha es ni más ni menos que el próximo domingo, si bien desde la PPSO se da cierta flexibilidad. La decisión del PP debe conocerse «en la próxima semana» o el pacto desaparecerá, pero el traspaso del bastón de mando no debe ser tan inmediato. «Para el 1 de diciembre es imposible» que Pardo llegue a la Alcaldía, «pero sí debe ser en el mes de diciembre, antes de la elaboración del presupuesto».
La idea es precisamente que se pueda trabajar con unas cuentas previstas por la alianza PP-PPSO y no por la actual entre populares y socialistas. Básicamente, que Pardo no reciba un presupuesto configurado en parte por la oposición. Eso sí, más allá de este mes de margen «necesitamos la respuesta esta semana» para ir trabajando. En caso contrario la decisión retumbará en el palacio provincial.
La Alcaldía de El Burgo «condicionará el cumplimiento del pacto. Si (desde el PP) no lo cumplen, en Diputación se quedarán solos». Preguntado específicamente por si ese ‘solos’ hacía referencia a retirar su apoyo o, más aún, a apoyar al PSOE y algún tipo de mecanismo tipo moción de censura, De Miguel fue cauto. «Por el momento solos, en minoría». De producirse quedarían 10 diputados alineados con el actual equipo de Gobierno por 15 en la oposición, un porcentaje que puede complicar cuestiones como la aprobación de medidas y presupuestos.
Por otro lado, la integración de la PPSO en el PP tendrá que esperar un poco más, si bien «en el acuerdo estaba recogido» y se van cumpliendo los extremos pactados se hará. De hecho la cita del viernes fue «una mesa negociadora, para ir acercando posturas», y no tanto para cambiar los términos del documento original entre ambas partes.
Esta integración apareció reflejada tanto en el momento del pacto por la Diputación como en el documento por el cual PP y PPSO iban a concurrir de forma unida a los comicios del pasado día 10. Cabe recordar que en el último momento se dio marcha atrás, teniendo todo ya prácticamente atado, lo que desató duras acusaciones desde la Plataforma hacia la presidenta del PP, Yolanda de Gregorio, por su supuesta injerencia en el asunto.
No obstante el cumplimiento se podrá ver «de cara a las próximas elecciones» y no en unos momentos en los que el mandato toma velocidad de crucero. «Ninguno de la PPSO va a pasar a no adscrito en esta legislatura». El motivo es el compromiso adquirido con las bases y que en un principio no estaría bien revertir en cuestión de meses.
De Miguel indicó que «a lo largo de esta legislatura» se irá produciendo el acercamiento que será visible para las próximas elecciones municipales, pero seguramente no antes. «No me voy a ir de la PPSO porque tengo un compromiso con alcaldes y concejales» cuyos puestos, al fin y al cabo, permiten acceder a la Diputación. De esta forma la idea es mantener a la PPSO activa pero cercana al PP hasta que –si todo va según lo esperado– en 2023 concurra una única formación.
No obstante el presidente de la PPSO insistió en que este desenlace sólo puede producirse si se recibe «una respuesta del PP en una semana» en la que exista un compromiso firme de apoyar a Antonio Pardo como alcalde. Sin esta llave, el acuerdo queda violado por una de las partes y por tanto sin efecto.
Con un plazo, el del 1 de diciembre, que no coge por sorpresa a las partes, la formación sorianista recalca que ya es hora de mover ficha. «No estamos para muchos debates largos. Ya somos mayorcitos y no estamos para tonterías. Los acuerdos están para cumplirlos», finalizó De Miguel. Por el momento no hay fecha para un nuevo encuentro. Será la decisión popular de aupar o no a Pardo a la Alcaldía la que marque los siguientes pasos.
Todas estas cuestiones son bien conocidas por las cúpulas de ambos partidos. En la reunión del viernes estuvieron presentes tanto el propio Pardo como ambos presidentes, De Miguel por la PPSO y Yolanda de Gregorio por el PP; el secretario del PP en Soria, Jesús Ángel Peregrina; y el presidente de la Diputación, Benito Serrano. Si finalmente se rompe el pacto PP-PSOE en El Burgo, se comerán los turrones en cierta armonía. Si no, aguardan tiempos difíciles en Diputación.