Repunta en Soria la contratación y siguen ‘tirando’ los indefinidos
Desde el inicio de la reforma laboral Soria registra 31.765 relaciones laborales sin término, un 30% más que todos los firmados de esta tipología en los siete años anteriores
En 2024 se han firmado 10.273 contratos indefinidos.
La contratación en Soria vuelve a repuntar aunque ligeramente durante 2024, con 26.163 firmas, un 2% más que los contratos firmados el año anterior, 25.695, sobre todo a costa de los indefinidos, que suponen el 40% del total, 10.273, el triple de antes de la reforma laboral que entró en vigor el 1 de enero de 2022, cuando se firmaron 3.510. Así, desde entonces suman 31.765 relaciones laborales por tiempo indefinido en estos tres años, un 30% más que todos los firmados de esta tipología en los siete años anteriores.
Así, en 2024 se han firmado 468 relaciones laborales más que en el año anterior, y cambia la dinámica de la contratación en la provincia, dado que la cifra llevaba cayendo dos años, precisamente coincidiendo con la puesta en marcha de la reforma laboral, que impulsaba los empleos indefinidos.
Cabe destacar que a lo largo de 2024 han experimentado un ascenso los contratos indefinidos, tanto los de jornada completa como los que son a tiempo parcial, según los datos de la Dirección Provincial de Soria del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Se han firmado 10.273, 43 más que en el año anterior, con 116 más a jornada completa y 112 más con contrato parcial, si bien caen los fijos discontinuos hasta los 2.449, 185 menos que en 2023.
Por tipología, el mayor aumento se ha producido en los de jornada completa, un 5%, pasando de los 15.434 de 2023 a los 16.204 de 2024, mientras que en los de jornada parcial se registra una merma del 1,53% con 7.510 firmados frente a los 7.627 del año anterior. Y más pronunciado es el descenso en los fijos discontinuos, con 2.449, un 7% menos con respecto a 2023, 2.709. Un descenso que va directamente relacionado con el Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reforma laboral, la garantía de la estabilidad en el empleo y la transformación del mercado de trabajo, ya que prioriza el contrato indefinido, y prácticamente obliga a las empresas a contratar de manera permanente.
Del total de los contratos, 13.741 fueron firmados por hombres y el resto, 12.422, por mujeres. La diferencia entre sexos se hace más patente en los de jornada completa, ya que ellos firmaron 9.742 de un total de 16.204, lo que supone casi el 60%, y ellas, 6.462, el 40%. Sin embargo, las féminas lideran la contratación parcial, con 4.855 firmados de los 7.510, casi el doble que los parciales de hombres, 2.655. En los fijos discontinuos: 1.344 hombres y 1.105 mujeres. Así, la estabilidad femenina se ha visto favorecida tras la aplicación de la norma. Así se constata del incremento en la proporción de mujeres en las relaciones sin fecha de finalización, con más del 40% de todos los indefinidos.
Los jóvenes están detrás de más del 46% de los contratos parciales o por horas que se firmaron durante todo el año pasado en la provincia. Así, los menores de 30 años aceptaron 3.496 empleos reducidos de los 7.510 ‘minijobs’ registrados en 2024, a su vez una tercera parte de todos los contratos. A modo de comparación, en 2008, año considerado como el del comienzo de la crisis, fueron 5.544 los parciales de un total de 29.453 contratos, lo que implica que entonces los empleos por horas eran uno de cada cinco. Los sindicatos llevan años criticando este sistema de empleo porque «está destruyendo el mercado laboral», ya que genera «trabajadores pobres, con futuro complicado al no poder llegar a fin de mes». Y han seguido tras la pandemia.
Lo cierto es que los minijobs, de los que comenzó a hablarse entre los años 2010 y 2011 como una vía para huir de las elevadas tasas de paro registradas entonces, se han llegado a duplicar desde el inicio de la crisis en la provincia, marcando la cifra máxima en 2018, con 12.350 firmados. Entonces, se plantearon como un ancla en el mercado laboral para los jóvenes, principalmente, porque en la mayoría de los casos ellos no deben soportar cargas familiares. Trabajos que eran a tiempo parcial, en definitiva, y que permitían trabajar menos horas y cobrar también la nómina en proporción a los mismos. El año pasado 1.711 contratos de este tipo fueron firmados por jóvenes entre 20 y 24 años, 1.058 por trabajadores de entre 25 y 29 años, y 727, de entre 16 y 19 años. A partir de los 30 años el número de contratos va descendiendo, con 754 firmados por gente de entre 30 y 34 años, 620 dirigidos a empleados de 35 y 39 años, y 691 en la franja de edad de entre los 40 y los 44 años. Son 587 los minijobs para trabajadores de entre 45 y 49 años, y 576 se firmaron por empleados de entre 50 y 54 años. En la siguiente franja, de 55 a 59, hay 394 registrados, y 392, para trabajadores de más de 59, tal y como indican las estadísticas de la Dirección Provincial del SEPE.