El concejal de Personal de Soria responde a los sindicatos: «Tenemos obligación de negociar por ley pero no de acordar»
Eder García reconoce que «el reto era enorme» aunque «era necesario darle un empujón», y confirma que el Ayuntamiento sigue con la agenda, que «va a buen ritmo»
El concejal de Personal del Ayuntamiento de Soria, Eder García.
El concejal de Personal, Eder García, aseguró ayer que la agenda de empleo público del Departamento «va a buen ritmo», con dos fases del proceso de estabilización ya en marcha, la primera, para 15, con la lista definitiva de los admitidos y el nombramiento del tribunal, y la segunda con la lista provisional de admitidos y excluidos, para 18 trabajadores, en plazo ahora para reclamación. Es más, confía en que antes de irse de vacaciones «pueda haber ya empleados con su situación regularizada». Insistió, en declaraciones a este periódico, que es "completamente respetuoso a la independencia sindical», (de hecho, él está afiliado a UGT desde los 16 años), y, refiriéndose a los representantes de los trabajadores del Ayuntamiento de Soria en relación con la petición por unanimidad de su dimisión, indicó que «pueden valorar mi trabajo, están en su derecho, pero no pueden negar que se ha avanzado, justo al revés de lo que dicen los delegados».
A su juicio, «están en campaña», y aseguró que «el equipo de Gobierno va a llevar la negociación a la mesa, donde trasladaremos las propuestas, porque tenemos obligación por ley de negociar, pero no de acordar, porque seguiremos con la agenda marcada». En este sentido, puso de manifiesto que «por fin se ha incorporado una técnica al Departamento que está dando salida a los procesos de estabilización, y se van a sumar dos más, pero hay un trabajo administrativo laborioso que hay que hacer porque hay más de 1.600 presentados».
Cree que los delegados «tienen una intención clara de acoso y derribo contra Personal y, ya de paso contra el equipo de Gobierno y el alcalde, Carlos Martínez», y por ello buscan hacerse una foto con él para luego aprovechar el momento. «No es cierto que por parte del equipo de Gobierno haya falta de disposición; la prueba más flagrante es la salida de UGT en la que este equipo no tienen nada que ver y no es su responsabilidad, que incluso después de haberse ido de la negociación se les ha propuesto participar en las mesas».
Y «aunque sea desagradable», Eder García se volverá a sentar en la negociación. Refiriéndose a la petición de dimisión como concejal de Personal consideró que «este tipo de cosas no favorecen el mejor clima, pero estoy para velar los intereses de los ciudadanos y de este Ayuntamiento, aunque se nieguen porque el equipo de Gobierno se ha sentado hasta la saciedad».
En este sentido, recordó que algunos de los delegados que el lunes pedían su dimisión dijeron que no querían un convenio colectivo, sino que se cumpliera el viejo, y lamentó que le trataran de “nazi” cuando se lanzó la circular sobre la obligación de fichar: “No creo que sea nada malo, sino todo lo contrario”.
Sin olvidar que “hasta en dos veces fueron a una mesa de negociación con el mismo texto que los representantes de los trabajadores aprobaron para 2023, pero luego no le dieron el visto bueno para 2024. Pero seguiremos con la agenda. Salieron las tres plazas pendientes de 2022 y las de 2023 están publicadas o a punto de publicar, además de las bases para la contratación de un ingeniero de Caminos de la relación de 2024”.
Para el edil, los delegados «quieren disparar a todo lo que se mueve y poner todo de un modo catastrofista para aprovechar la oportunidad, pero quizás están provocando el efecto contrario».
En relación con la petición de una reunión con el alcalde, Eder García indicó que no procede porque precisamente Carlos Martínez ha delegado el Departamento de Personal en él: «Tengo la confianza del alcalde y la responsabilidad es mía. Si lo que quieren los delegados es utilizar todo esto para culpar a Carlos dando una imagen catastrofista y de caos no lo voy a permitir. Estamos sacando adelante muchos asuntos pendientes, y ofertas de empleo, pero hay detrás mucho trabajo y los tribunales llevan su tiempo en función de las escalas y otros requerimientos». Además, volvió a garantizar que «van a buen ritmo para poder incorporar ese músculo administrativo pendiente para sacar todo adelante. La idea es poder ir de vacaciones con todo encarrilado y con mucha gente estabilizada y viendo su situación regularizada. Sin olvidar la generación de esas bolsas con plazas».
Aún así, insistió en que espera que haya acuerdos y un ambiente más amable en las negociaciones.