Los sindicatos temen que el concurso de acreedores sea el final de Losán en Soria
La empresa no tiene actividad ya que no tiene dinero ni para pagar a los proveedores mientras hay cuatro firmas que han impugnado en el juzgado el Plan de Reestructuración
Concentración de trabajadores de Losán hace unas fechas.
El futuro de Losán pende de un hilo. Ni CC OO ni UGT son optimistas y ambos sindicatos creen que «salvo que ocurra un milagro» el concurso de acreedores va a ser el final de esta firma en Soria. Así lo indicaron este viernes tanto el secretario general de UGT-FICA en Soria, Pablo Soria, como Óscar Ferrero (responsable de Acción Sindical de CC OO Hábitat Castilla y León).
El escenario es «caótico, la gente ya no se cree nada. El abogado que representa a la empresa en las reuniones telemáticas habla de mantener la esperanza pero ya no nos creemos nada», apunta Ferrero que indica: «Es una muerte anunciada. A mi me extraña mucho que llegue un inversor a levantar una fábrica que lleva tanto tiempo sin actividad, con deudas, sin cartera de clientes...». Y Soria destaca: «En el aserradero, que está disponible y podría estar operativo, no entra materia prima porque no hay dinero para pagar a los proveedores».
Soria
Losán suma tres meses sin pagar la nómina a su plantilla y sin encontrar inversores
Verónica Reglero
Un futuro concurso de acreedores en el que se nombraría un administrador concursal que entraría a estudiar la situación de la factoría, las cuentas, los balances... de cara a estudiar su viabilidad y donde los trabajadores estarían abocados al Fogasa (Fondo de Garantía Social).
Y todo ello, con una homologación del Plan de Reestructuración que debería cumplirse a 30 de junio pero que está impugnado por cuatro empresas ante la Audiencia Provincial sección 4 de La Coruña y cuyo juicio se celebrará el próximo 29 de mayo. Un plan que busca reflotar la compañía llegando a un acuerdo con muchos de sus acreedores pero contando con la negativa (e impugnación) de cuatro: LKW Walter Internationale Transportorganisation AG, Construcciones Fernández de Nogaro SA, Alfonso Sarralde Bajos y Caixa Rural de L’Alcudia.
Mientras tanto, la firma maderera continúa buscando un inversor que inyecte liquidez en la compañía y poder hacer frente a unas deudas que cada día que pasa no dejan de aumentar. La plantilla sigue acudiendo a sus puestos de trabajo cada día sin tener actividad que desarrollar. Tanto los trabajadores que quedaron fuera del ERE como las dos últimas tandas de afectados por los despidos que siguen acudiendo a la fábrica ya que no cuentan con sus cartas de despido firmadas al no tener la factoría dinero para poder hacer frente a los finiquitos y a las indemnizaciones. Y, todo ello, con la casi total garantía de sumar un nuevo mes sin cobrar ya que mayo se unirá a los salarios pendientes de marzo y abril. Y con las diferencias entre plantas ya que, destacaron ambos representantes sindicales, «Coruña está al día y ha cobrado sus nóminas. Cuenca ha ingresado marzo. Pero Zamora y Soria son las únicas plantas que tienen marzo y abril sin pagar».
Una estrategia, evidencia Soria, que para él tiene una maniobra clara. «Están echando un pulso a la Junta de Castilla y León. Dejando sin cobrar a las plantillas de Soria y de Zamora están presionando a la Junta para que inyecte los dos millones de euros que había comprometido». Pero tanto Soria como Ferrero dejaron claro que desde el Gobierno regional «tienen claro que no van a inyectar dinero público en una factoría para pagar despidos». Desde la Junta, destaca Ferrero, «nos han trasladado que únicamente ingresarán dinero cuando haya sobre la mesa una garantía de reactivación industrial de la factoría soriana».
Por todo ello, y porque las situaciones que están viviendo los trabajadores con tres nóminas sin cobrar están empezando a ser muy complicadas, desde CCOO, asevera Ferrero, «vamos a solicitar a la empresa para pedir un permiso retribuido para todos los trabajadores». Es decir, explica, «que durante este tiempo, hasta el 30 de junio que se cumple el Plan de Reestructuración y que es la fecha clave para conocer cuál va a ser el futuro real de la firma, los trabajadores no tengan que acudir a sus puestos de trabajo garantizando que todos sus conceptos salariales sean inamovibles y sin sanciones. Que los trabajadores puedan, al menos, ahorrar el gasoil de ir y volver a una fábrica en la que no hay ninguna actividad». En su opinión, cree que la empresa «no pondrá muchas facilidades en este punto pero vamos a intentarlo».
Los ánimos entre la plantilla «están mal. Tras tres meses sin ingresar la nómina están tirando de familia y amigos. No quieren más explicaciones llenas de humo ni más mentiras. Quieren acabar esta agonía cuanto antes. Un salida de inmediato pero con todas las garantías», indican. «La situación no es mala, es pésima. Pero a pesar de ello el abogado sigue apelando a la esperanza. Habla de la posible llegada de un inversor a partir del 1 de julio... No nos creemos nada. Hay una gran desilusión en la plantilla. En la vida había visto que una empresa firme un ERE con una serie de promesas puestas en negro sobre blanco y luego no tener en el bolsillo el dinero que estabas prometiendo».
La no llegada del esperado inversor que salve la factoría soriana se une a que no consiguen vender los activos que la firma tiene en Rumanía para conseguir algo de liquidez. Una venta que ya intentó el pasado verano sin éxito. Se trata de unas fincas rústicas que podrían aportar cerca de 30 millones de euros de liquidez a la empresa pero sin llegar a producirse una propuesta en firme que permita asegurar que vaya a producirse una transacción.
El tiempo se agota y corre en contra de la fábrica maderera que no consigue encontrar la fórmula para esquivar el concurso de acreedores. «O ocurre un milagro o Losán está abocada al concurso de acreedores», lamentan desde los sindicatos.