El libro escrito por un sacerdote agustino de Soria que Milei ha regalado al Papa León XIV
El presidente de Argentina ha obsequiado al Pontífice con diversos presentes, algunos relativos a la orden de San Agustín, como el libro de Pablo Hernando Moreno
Javier Milei, presidente de Argentina, y el papa León XIV, en la Santa Sede el sábado.
Hay sacerdotes que durante todo su magisterio no llegan a conocer a un Papa. Los hay afortunados que -al margen de los pertenecientes a la curia y altas esferas de la Iglesia- llegan a conocer a uno. Y luego está Pablo Hernando Moreno, sacerdote agustino de Soria, residente en Argentina, que conoció a Francisco, cuando el Santo Padre fallecido era Bergoglio, y también al Papa León XIV, a quien conoció hace dos décadas, cuando Robert Prevost era superior general de la Orden de San Agustín.
Circunstancia a la que ahora se ha sumado una de lo más curiosa. El presidente de Argentina, Javier Milei, de gira internacional, acaba de visitar la Santa Sede, donde ha regalado al Papa numerosos presentes, algunos relativos a la Orden de San Agustín en territorio argentino. Entre ellos figura el libro San Agustín de Hipona: su iglesia en Buenos Aires, escrito por Pablo Hernando, miembro de la orden de San Agustín al igual que el Santo Padre.
San Agustín de Hipona bucea en la historia de la iglesia de San Agustín, a la que pertenece el sacerdote soriano, en Buenos Aires, con un buen puñado de fotografías e información sobre la historia y el arte de este templo.
La citada iglesia, en la parroquia del mismo nombre, en el barrio de Recoleta de la ciudad porteña, ha sido foco de atención de destacados periódicos argentinos, como Clarín y La Nación, tras la elección como Papa del estadounidense, con nacionalidad peruana, Robert Prevost. "Para la comunidad agustiniana en Buenos Aires, el anuncio tuvo un eco especial", informó entonces un reportaje en La Nación, haciéndose eco de una antigua foto tomada en la iglesia del padre Pablo. En ella se ve juntos oficiando misa a Bergoglio, como cardenal de Buenos Aires, y a Prevost, superior general de la orden, con sede en Roma, que debía visitar las comunidades agustinianas de numerosos países. "Entre ellos vino a la Argentina. Esta iglesia es como nuestra casa principal, el emblema de los agustino en el país", dice Hernando en declaraciones al citado periódico. "Una celebración inédita de dos sacerdotes que con el paso del tiempo se convirtieron en jefes de la iglesia", narra Clarín. La imagen fue el 28 de agosto de 2004.
Pablo Hernando reside en Argentina "por elección" y desde poco después de ordenarse sacerdote, en el año 1970, según contó en su día a este periódico, aunque nunca ha perdido el contacto con su tierra.