Cultura
La Escuela Enclave Musical de Soria bate con 706 matrículas «todos los récords»
La sensación se torna agridulce, señalan, ya que el techo está cerca y «aunque hacemos todo lo posible dar respuesta», hay quienes han de quedarse en la lista de espera
La Escuela Enclave Musical cuenta con 20 profesores.
La trayectoria de la Escuela Enclave Musical no puede ser más satisfactoria. Tras cerrar la matrícula de cara al curso que viene el número de solicitudes se va incrementando cada año. «Estamos super contentos. Hemos batido todos los récords. Estamos alucinados con la respuesta de la gente», apunta Elena de Nicolás, profesora de guitarra y presidenta de la Asociación Cultural Joven Orquesta Sinfónica de Soria bajo cuyo paraguas nació la Escuela hace ya 12 años. Desde entonces el crecimiento ha sido exponencial. «Hemos contado con 706 matrículas para el próximo curso. De ellas, 590 son de alumnos antiguos por lo que 116 son nuevos». Sin embargo, a pesar de estos datos tan positivos y que dejan tan buen sabor de boca el otro lado de la moneda se encuentra en el techo al que parecen haber llegado. «Hacemos todo lo posible para que nadie se quede fuera pero hay instrumentos en los que estamos muy llenos como es el caso de piano, percusión y guitarra a pesar de contar con dos profesores para cada uno de ellos», destaca De Nicolás. Con ese pensamiento, el de poder dar cabida a todos los interesados, «siempre vamos ampliando» aunque, de momento, para el curso que viene la idea es contar con los 20 profesores que tiene la Escuela aunque hay quienes han de quedarse en la lista de espera.
Unas cifras muy importantes teniendo en cuenta que la máxima ayuda institucional con la que cuentan es el convenio suscrito con la Diputación Provincial para la cesión del espacio en el que imparten las clases, las instalaciones del antiguo Conservatorio de Música. «Sin esta colaboración no podríamos hacer lo que hacemos. Parte de nuestro éxito viene de la mano de la Diputación», subraya Elena de Nicolás que indica que «a cambio nosotros ofrecemos una serie de conciertos al año además del mantenimiento del edificio». Así las cosas, la Escuela, el sueldo de los profesores y de las tres personas de servicio que tenemos se mantiene gracias a las matrículas y mensualidades de los socios.
Todo ello teniendo en cuenta que este curso, como novedad, han puesto en marcha la Escuela Musical de Arcos de Jalón, con 39 alumnos con un balance «absolutamente positivo. Ha funcionado muy bien», asevera De Nicolás que indica que continuarán el próximo curso. De momento no tienen ninguna petición encima de la mesa para desarrollar este trabajo en algún otro pueblo de la provincia de Soria pero, añade, «si en algún momento un ayuntamiento se pone en contacto con nosotros porque haya detectado esta necesidad... Nos comprometemos a trabajar juntos para poner un nuevo proyecto en marcha». En este sentido, puntualiza que «las instalaciones con las que cuenta la Escuela de Arcos de Jalón, dentro del Centro Cívico, están muy bien».
Además, también explica que, en la medida de lo posible, intentan hacer grupos de instrumentos «porque tocar en grupo es muy divertido y a los alumnos les motiva mucho». En este sentido, indica, «tenemos un grupo de clarinetes que suena super bien». Sin olvidar, las dos bandas, de menores y de adultos «con cada vez más adeptos y destacando el gran rollo intergeneracional que existe entre sus componentes». Por todo ello, continúa, «vamos a seguir en esta línea de fomentar tocar en grupo».
El proyecto se puede llevar a cabo gracias al convenio con la Diputación que cede las instalaciones.
En cuanto al perfil, una parte muy importante de los alumnos de la Escuela son menores dentro de los grupos de ‘Max y Mía’ y de ‘Música y Movimiento’. Unos programas que arrancan cuando los niños tienen 0 años por lo que la labor de los padres en este contexto es muy importante ya que son ellos los que tienen que apuntar a sus hijos e inculcarles el amor por la música. En muchas de estas clases, además, «los niños acuden con sus padres y es muy bonito ese tiempo que comparten juntos unidos por la música». Además, «al comenzar en edades tan tempranas van cogiendo esa disciplina y funcionan mucho mejor en los siguientes cursos».
En lo que se refiere a los instrumentos, es verdad que hay algunos más conocidos y algunos que son más accesibles que otros. En este punto, De Nicolás destaca que este curso se han producido matrículas de trombón y de violonchelo que no son los instrumentos más demandados. Y, por ejemplo, «no tenemos ni contrabajo ni fagot». El trabajo que realizan «es según la demanda».
Por otra parte, De Nicolás pone el acento en el grupo de dulzaineros. «Tenemos más de 40» evidenciando «la gran cantera que tiene Soria de dulzaina y percusión tradicional».
Este escenario hace pensar en el gran poso musical que tiene Soria con muchos jóvenes interesados en contar con estudios musicales y donde el Conservatorio de Música Profesional deja sitio a la Escuela Enclave Musical y a otras escuelas musicales como las que existen en otros puntos de la provincia. «Hay espacio para todos y eso está genial. Quien quiera tener unos estudios más serios y un título oficial tiene el Conservatorio pero quien quiera aprender sin esas condiciones tiene otras opciones para poder estudiar música». Tras el cierre del curso la Escuela deja paso a la JOSS. La Joven Orquesta Sinfónica de Soria, con 85 integrantes, coge el testigo para ponerse a trabajar de cara a los conciertos del Otoño Musical. La música no cesa y no se coge vacaciones.