Heraldo-Diario de Soria

Antes volverán las golondrinas de Bécquer que este simpático animal a los pueblos de Soria

Mientras en provincias de alrededor hay una sobrepoblación que obliga a tomar medidas, como la caza de esta especie durante todo el año, en Soria apenas se ve a este animal

Conejo en un monte de Soria.

Conejo en un monte de Soria.J. MANZANO

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Siglo y medio llevan regresando las golondrinas de Bécquer y más de 25 años que el rey de la caza menor emprendió el destierro de Soria. Pero a este paso, antes volverán las oscuras golondrinas del poeta a planear por el cielo que el conejo a poblar montes y cerros en los pueblos sorianos. En este siglo XXI la provincia es un territorio libre de conejos, pero no es para alegrarse. 

Dicen los expertos que "es la base de toda la cadena, para terrestres y alados. Y mientras no se recupere el conejo, no se recuperará el resto de las especies". ¿Por qué no hay conejos en Soria, cuando estamos rodeados de provincias en las que incluso es posible cazarlo todo el año, por daños en la agricultura, y aquí no se le ven las orejas?

"Eso nos gustaría saber también a nosotros". El delegado de la Federación de Caza, José Manzano, ofrece algunas pistas del déficit poblacional de conejos que hay en Soria, algo que llama la atención tanto en el ámbito cinegético, como en el agrario y en general a los amantes de la naturaleza. Pero también se pregunta por la cuestión.

"Somos una isla, estamos rodeados de provincias donde abunda el conejo: Zaragoza, Guadalajara, Valladolid, La Rioja... y aquí nada", dice Manzano, quien apunta a dos enfermedades como la mixomatosis, antes más extendida en las liebres y ahora totalmente en los conejos, y la neumonía hemorrágica vírica (nhv). Sobre la primera, apunta este veterano cazador y amante de la naturaleza que lleva en activo más de 30 años y "ahora que parece que se estaba inmunizando, aparece la otra enfermedad". La mixomatosis no es propia de Soria, también la hay en otras provincias, donde la población de conejos es mucho mayor, así que la mortandad no afecta tanto.

Conejo de campo.

Conejo de campo.J. MANZANO

Por lo que respecta a la neumonía hemorrágica, indica Manzano que "sigue latente" y que si un animal muerte por ella el grado de humedad y temperatura puede hacer que se expanda.

En algunos cotos de la provincia recuerdan como hace un cuarto de siglo "se traían camiones con conejos, ya vacunados, para repoblar. Los cotos hemos invertido nuestros dineros en medidas que no han llegado a buen puerto por la dichosa enfermedad", dicen. Además, "se compraban majanos", unos refugios artificiales para conejos, para facilitar que criaran, pero ni por ésas. El conejo en Soria lleva en declive por lo menos tres décadas. Pequeñas áreas en Deza, Monteagudo y Arcos de Jalón salvan el poco conejo que se ve en Soria. 

Con mirada de largo alcance, Manzano apunta a otra consecuencia de la falta de conejos en la provincia de Soria: su incidencia en el ejercicio de la caza.  "La explicación es sencilla -sostiene con afán didáctico-: el conejo es un animal que se caza despacito, sin prisa..., propio para quienes ya han dejado la caza mayor. Si nuestros mayores no pueden cazarlo, abandonan esa caza tranquila, dejan de salir al campo a cazar". 

Mientras Soria se convierte en una isla vetada a lo cunícola, en provincias cercanas la situación es radicalmente opuesta, hasta el extremo de que hay zonas en que el conejo constituye una auténtica plaga y han tenido que tomar medidas. Es el caso de Valladolid, donde la sobrepoblación de conejos ha puesto al límite a algunas comarcas agrarias y se ha llegado a solicitar medidas al Ministerio de Transporte para que actuara en espacios protegidos cercanos a vías de comunicación y cauces de agua. En esta y otras provincias Junta y agricultores plantearon medidas de gestión cinegética para frenar la sobrepoblación que, entre otros cultivos ha hecho mucho daño a la superficie vitivinícola: ejemplo es la D.O Cigales, que ha bajado su última cosecha debido a daños ocasionados por el conejo. "Hemos visto árboles frutales comidos hasta medio árbol y totalmente dañados; no aquí, claro", apostilla el delegado de caza de la federación.

Para mal mayor, en Soria no hay grandes nudos de comunicación, que suelen ser reservorios de esta especie, puesto que cerca de carreteras y autovías está prohibida la caza, de conejo y de cualquier otro animal.

Quien vaya a Zaragoza por la N-122 verá cómo en la provincia aragonesa la situación se torna favorable y ya en el llamado cruce de Gallur prolíficas familias de conejos parecen haber tomado las márgenes de la carretera y la autopista. 

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