Infraestructuras
El Fuensaúco-Villar de la A-15 en Soria sólo certifica 5,4 millones tras un año de obras
El único tramo en ejecución de la autovía de Navarra cuenta con un presupuesto de 100 millones y ya ha superado el 20% del plazo previsto
Operarios trabajando en las obras del Fuensaúco-Villar esta semana.
Tras los significativos avances en el desarrollo de la Autovía del Duero a su paso por Soria en los últimos años, la provincia mira hacia la continuación de la Autovía de Navarra (A-15) para paliar el déficit histórico de vías de alta capacidad de Soria. El año pasado arrancaron las obras en uno de los tramos pendientes, el Fuensaúco-Villar del Campo. La inversión alcanza los 100 millones de euros y el plazo de ejecución es de cinco años. Transcurrido el primer año de ejecución apenas se han certificado 5,4 millones de euros, es decir, poco más de un 5% de la obra, según los datos facilitados por la Dirección General de Carreteras. El resto de los tramos siguen en fase de tramitación administrativa.
La construcción del tramo entre Fuensaúco y Villar del Campo arrancó hace algo más de un año. El contrato se formalizó en marzo de 2024 con la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Padecasa y Vías y Construcciones. El proyecto ya tiene un primer modificado y su coste se está fijado ahora en 99,3 millones de euros. A través del portal de Transparencia, el director general de Carreteras, Juan Pedro Fernánez Palomino, asegura que las obras «avanzan dentro de lo previsto» y explica que «hasta la fecha –11 de julio– se llevan certificado 5,4 millones de euros.
La ejecución de las obras, y el ritmo de certificación, no es homogéneo, pero sorprende que apenas se haya certificado obra por poco más del 5% del total del coste del proyecto cuando se ha cumplido una quinta parte del plazo del contrato. Hay que recordar también que el proyecto de este tramo, en un documento del ministerio, estaba fijado en 24 meses y luego se alargó hasta los 60 meses –5 años –en los que está fijado ahora. Si se cumplen los plazos de construcción el tramo debería entrar en servicio a mediados de 2029.
La continuación de la A-15 en territorio soriano, como puede verse en el gráfico que acompaña esta información, está dividida en 5 tramos que unen Los Rábanos con la el municipio zaragozano de Tarazona. Uno de los tramos, la variante de Ágreda, está en servicio desde 2024 después de una inversión de 40 millones y además se encuentra en obras el citado Fuensaúco-Villar del Campo. Con respecto al resto de los tramos la realidad es que siguen atascados en la tramitación administrativa, aunque es esperable que al menos el Ágreda-Tarazona pudiera licitarse este año. Con respecto a su situación de los diferentes trayectos la respuesta a través de Transparencia de la Dirección General de Carreteras fue más escueta al limitarse a explicar que «se continúa trabajando en las distintas fases de planificación, continuando en función de la disponibilidad presupuestaria y los procedimientos establecidos».
La última información oficial ‘actualizada’ sobre el estado de cada uno de los tramos habría que encontrarla en la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, en septiembre del año pasado en el Congreso. Si empezamos el recorrido desde Los Rábanos el primer tramo llegaría hasta Fuensaúco para enganchar con el tramo en obras. Este es el tramo soriano que tiene más lejano el inicio de obras. En abril de 2023 se lanzó la actualización del proyecto con un plazo de ejecución de dos años. No hay ninguna prórroga ‘oficial’ por lo que el documento debería estar en manos de los técnicos del ministerio. El siguiente paso, que debería darse este año, es su paso por información pública, después llegaría la aprobación definitiva del trazado y posteriormente, la redacción del proyecto constructivo y la licitación. Se trata de un tramo de unos 16,6 kilómetros y con un coste estimado en estos momentos de 172 millones. Puente reveló en septiembre la «próxima» exposición pública, pero aún no ha llegado.
Más avanzado está el tramo que unirá Villar del Campo con la variante de Ágreda. Son unos 19 kilómetros con un coste previsto de 160 millones de euros. Puente aseguró en septiembre que se estaba trabajando en el proyecto constructivo, paso previo a la licitación, pero tampoco ha habido novedades desde esa comparecencia.
El siguiente tramo que debería estar en obras es el que unirá la variante de Ágreda con Tarazona. Se trata de unos 9 kilómetros de recorrido con un coste de 66 millones tras la última actualización. Precisamente, en la comparecencia de Puente en el Congreso se avanzó que el tramo se licitaría «en cuanto haya partida disponible». No hay novedades desde ese momento, pero es previsible suponer que antes de acabar el año el Ministerio podría proceder a la licitación. No obstante, cabe recordar que estamos en un escenario de prórroga presupuestaria por lo que hay un punto de incertidumbre sobre la capacidad para movilizar recursos a a nuevos proyectos.
ARAGÓN Y NAVARRA
Una vez que la autovía abandona territorio soriano aún quedarían pendientes otros tres tamos, que también siguen pendientes de cuestiones administrativas. Dos de esos tramos son competencia del Gobierno de Navarra.
Siguiendo el recorrido desde Soria el primer trayecto es el que une Tarazona con Cascante en el límite entre Aragón y Navarra. De nuevo hay que acudir a la comparecencia de Puente para conocer la situación. En septiembre el ministro explicaba que se trabajaba en su desarrollo de la mano de Navarra y que tendría un coste aproximado de 100 millones de euros.
Ese tramo conectará con el Cascante-Cintruénigo que ejecutará el Gobierno foral. Se trata de un trayecto de unos 8 kilómetros con una estimación de coste de 120 millones de euros. Está en fase de redacción que se inició hace unos meses y un plazo de 18 meses. El último tramo unirá Cintruénigo con la AP-15 que ya cuenta con la aprobación provisional. Son unos 6 kilómetros y costarán 112 millones de euros. Este es el primer tramo fuera de Soria que debería entrar en obras. En total, de los 7 tramos pendientes entre Soria y Tudela, con una inversión estimada de más de 800 millones de euros, ahora mismo solo hay uno que esté en fase de ejecución.